A la gran economía que prometió Donald Trump no le salen los números. La deuda pública ha superado en Estados Unidos los 40 billones de dólares, alcanzando otro asombroso récord de endeudamiento, según el Departamento del Tesoro.
Se trata de un hito amenazante para una economía que se asienta sobre unos cimientos fiscales precarios tras décadas de endeudamiento para financiar los costos crecientes del ejército, los programas de protección social y los recortes de impuestos establecidos por Trump. Había prometido restaurar el orden fiscal y reducir la carga de la deuda de EE.UU., pero esto se ha visto obstaculizado por el gasto en la guerra de Irán, la menor recaudación impositiva y las devoluciones de los aranceles.
La deuda total de Estados Unidos alcanzó por primera vez los 40,05 billones de dólares el miércoles, apenas unos cuatro años y medio después de superar los 30 billones. Años de déficits presupuestarios cada vez mayores, impulsados aún más por los fondos de estímulo durante la pandemia de Covid, han hecho que la deuda en manos del público se acerque al 100 % del PIB.
Superar este listón marca una década de aumento del gasto público durante los gobiernos tanto de Trump como de Joe Biden. Durante su primer mandato, Trump aprobó 8,4 billones en deuda, mientras que Biden aprobó 4,3 billones de dólares, señaló el Comité para un Presupuesto Federal Responsable.
“Para ponerlo en perspectiva, a Estados Unidos le llevó casi 200 años alcanzar una deuda bruta de un billón de dólares por primera vez en 1981”, explicó en un comunicado Maya MacGuineas, presidenta de ese comité.
“Una deuda de 40 billones no existe únicamente en los libros contables del gobierno. Se percibe en toda la economía y, de una forma u otra, repercute en el bolsillo de los ciudadanos. Cuanto más nos endeudamos, más avivamos la inflación, desplazamos otras prioridades presupuestarias y nos exponemos a las vulnerabilidad ante emergencias internas y turbulencias en el extranjero”, añadió.
En el informe mensual más reciente sobre las finanzas estadounidenses, el Tesoro registró un déficit de 432.300 millones de dólares en julio, el mayor déficit mensual desde marzo de 2021. El déficit acumulado en lo que va de año se acerca a los 1,8 billones de dólares, una cifra superior a la registrada durante el mismo periodo del año anterior. Hace diez años, el nivel de deuda era de 19,4 billones de dólares.
La situación fiscal de Estados Unidos ha tenido repercusiones en los mercados, que se han manifestado recientemente y probablemente hayan llevado al Departamento del Tesoro a anunciar este miércoles que aumentará el volumen de sus recompras de deuda en el tramo largo de la curva de rendimientos.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro han aumentado considerablemente desde finales de junio, alcanzando niveles que no se veían desde antes de la crisis financiera mundial del 2008, que finalmente decantó a la Reserva Federal (Fed) a reducir los tipos de referencia hasta casi cero. La Fed también puso en marcha a finales de ese año un agresivo programa de compra de bonos que contribuyó a contener los tipos de interés.
Sin embargo, la preocupación por la situación de la deuda y el déficit, junto con el aumento de las emisiones de bonos corporativos vinculadas a las inversiones en inteligencia artificial, el incremento de las primas por plazo y las dudas sobre el compromiso de la Fed con la lucha contra la inflación, han contribuido al alza de los rendimientos.
Con la Fed reacia a modificar los tipos de interés a falta de más información sobre la inflación y el mercado laboral, los costes de endeudamiento del Gobierno se han disparado. Los intereses de la deuda han alcanzado casi 1,2 billones de dólares este año y constituyen el mayor gasto presupuestario, después de la Seguridad Social y Medicare (seguro médico básicamente para mayores de 65 años).
