El Gobierno no consigue tomar el control total de las calles de Ceuta

A medida que pasan los días se van agotando los recursos para describir una situación que se repite desde que el pasado 30 de julio entraron de forma irregular más de 70.000 personas a Ceuta procedentes de Marruecos por la playa de El Tarajal.

Las dificultades a las que hace frente la Administración española para resolver el desafío humanitario que le planteó Marruecos –o quien sea que haya detrás de la crisis desatada hace ya 22 días en la frontera– no se resuelven. Por ello hoy el Gobierno ha anunciado que en los próximos días designará a un ministro encargado de coordinar las tareas de todos los ministerios, un trabajo que recaerá posiblemente en el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, según ha adelantado El Periódico .

Human Rights Watch y Unicef critican la lentitud de la Administración para dar una respuesta

Como muestra, la conocida como la playa de El Trampolín: estas últimas tres semanas estaba ocupada esencialmente por subsaharianos que se afanaron en construir en primera línea las barracas en las que dormían y pasaban el día. El jueves, en una operación que asombró por su orden, la policía trasladó a los moradores de estas barracas a una loma próxima donde se había instalado un nuevo centro de acogida con camas, duchas y un lugar donde alojarse con seguridad. Inmediatamente después los servicios de limpieza del ayuntamiento entraron a desescombrar y limpiar la playa. Al poco la operación quedó suspendida por que nuevos grupos de inmigrantes –en este maso mayoritariamente magrebíes– ocuparon la playa. Hoy la policía ha tenido que apartarlos para que se pudiera limpiar la playa pero todo apunta que se van a quedar ahí y volverán si les echan.

En teoría cuando el jueves se desocupó por primera vez la playa se separó a subsaharianos de magrebíes entre otras razones porque los subsaharianos proceden de países en conflicto y son potenciales receptores de asilo. Los magrebíes, por el contrario, en su mayoría, no alcanzarán este estatuto y en consecuencia tienen muchas posibilidades de ser retornados a un país, al que no quieren volver.

La playa de El Trampolín fue desalojada por segunda vez y reocupada tras labores de limpieza

De ahí, posiblemente, este juego del gato y el ratón con la policía que ha empezado hoy y que está por ver cuánto dura. En algún momento estos inmigrantes deberán ser filiados (identificados) y clasificados por la Policía. Y ahí se decidirá su futuro.

Entre tanto, lo cierto es que Ceuta no logra recuperar la tranquilidad y el miedo sobre un eventual choque entre las comunidad de llegada y la de acogida es cada vez más presente. Por mucho que la presencia policial y del ejército se ha multiplicado en la ciudad autónoma.

El socio del Gobierno, Izquierda Unida, pide la intervención de Felipe VI ante Mohammed VI

Capítulo a parte son los chicos y chicas que cruzaron y que se quedaron en Ceuta, los menores. Dos organizaciones humanitarias, Unicef y Human Rights Watch, expresaron a través de sus portavoces principales en España su preocupación por la tardanza con la que el Gobierno ha tomado consciencia y ha empezado a actuar ante la grave crisis humanitaria que se produce en Ceuta y de la que, entre otros, son protagonistas miles de niños y niñas que, de acuerdo con la legislación internacional, europea y española, deben recibir un trato y una protección específica e individualizada.

En este punto la colaboración del gobierno de Ceuta, que a la postre es la Administración competente para el cuidado de los menores de acuerdo con la ley, es básico y por el momento, más allá de las siderales discrepancias políticas entre los gobiernos, está funcionando, por el interés de ambas partes.

Entre tanto, el conflicto entre partidos justo tres días antes de que empiece el curso político pasado mañana lunes, no amaina. A la bronca persistente con los grupos de la oposición –al que pertenece el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas– se suma la izquierda aliada del Gobierno y, en particular, Izquierda Unida. Mientras el conjunto de Sumar ha mantenido un papel que cabría calificar de pasivo en esta crisis, los dirigentes de Izquierda Unida insisten en señalar a Marruecos. Hoy han dado un paso más y han pedido que el rey Felipe VI llame a Mohammed VI para abordar esta crisis. Hassan y Juan Carlos, los predecesores de los dos actuales reyes, fueron grandes amigos y colaboradores.

Jaume Valles Aroca

Barcelona, 1963. Espécimen de naturaleza metropolitana. Deudor de mis maestros, Joaquín Escudero, Juanjo Caballero, Eugeni Madueño y Enric Juliana. Ahora, jefe de sección en Política. Mis notas se toman a lápiz y en papel.

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