Cuando todavía no se ha disipado el eco por la rara e inexplicada intervención de la primera dama Melania Trump resucitando dentro de la Casa Blanca el escándalo del pervertido Jeffrey Epstein, del que quiso desmarcarse, su marido, y su afán de revancha económica, recibió otra mala noticia este lunes.
El juez de Florida, Darrin Gayles, desestimó la demanda de 10.000 millones de dólares del presidente Donald Trump contra el magnate de los medios Rupert Murdoch y The Wall Street Journal. En esa reclamación se afirmaba que el diario había difamado a Trump con un artículo que decía que el presidente envió una carta de tono lascivo para formar parte del libro de felicitaciones a Epstein por su 50 cumpleaños, en el 2003.
El titular del juzgado de distrito, con sede en Miami, dictaminó que Trump no realizó una reclamación legal válida de haber sido difamado por un artículo en el que se daba a conocer en primicia la existencia de esa carta y en la que aparecía el nombre y la firma del actual presidente de EE.UU.
Cambio de rúbrica
Una investigación demostró que Trump ha utilizado varios modelos de firmas a lo largo de su trayectoria
“Dado que el presidente Trump no ha alegado de manera plausible que los demandados publicaran el artículo con malicia real, los cargos deben ser desestimados”, escribió Gayles, quien fue nombrado por el presidente Barack Obama. El juez señaló que Trump puede presentar una nueva demanda modificada si así lo desea y le dio plazo hasta el 27 de este mes para hacer esa enmienda. Un portavoz de la Casa Blanca ya comunicó que, en la línea habitual de nunca un paso atrás, Trump volverá a presentar esta “poderosa demanda”
El magistrado remarcó que el demandante no ha demostrado que el Journal supiera que lo que publicaban era falso o que actuara con deprecio temerario en cuanto a la exactitud del reportaje.
La reclamación judicial se centró en un artículo publicado el 17 de julio del 2025 bajo el titular “Los amigos de Jeffrey Epstein le enviaron cartas subidas de tono para un álbum por su 50 cumpleaños”. En ese reportaje se describía una carta que parecía ser de Trump en un álbum de cumpleaños de 2003 elaborado para el homenajeado por su lugarteniente Ghislaine Maxwell, que hoy cumple pena de 20 años por tráfico de menores.
El artículo, que contenía declaraciones del presidente negando que él fuera el autor de esa misiva, señalaba que la carta tenía un dibujo de una mujer desnuda, con la firma de Trump debajo de su cintura, y un mensaje que decía: “Feliz cumpleaños,…y que cada día sea otro maravilloso secreto”.
Los abogados del grupo Murdoch afirmaron que el artículo era veraz y citaron la posterior divulgación de la carta por parte del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes de EE.UU., que recibió una copia del libro de cumpleaños del patrimonio de Epstein.
También argumentaron que el contenido de ese documento era coherente con la reputación de Trump. “El presidente ha admitido públicamente haber mantenido ‘conversaciones de vestuario’ y ha hecho numerosas declaraciones públicas subidas de tono”, recalcaron los letrados.
Trump sostuvo que esa firma no era la misma con la que rubrica ahora las órdenes y las leyes como presidente. Una investigación posterior demostró que ha utilizado varios modelos de firmas a lo largo de su trayectoria. Aparecieron documentos de la misma época de la carta en que la firma era idéntica.
