El sector de los fondos tokenizados en redes de criptomonedas aclanza al momento de esta publicación, el 21 de abril de 2026, una capitalización de mercado de 32.000 millones de dólares en activos circulantes.
Esta cifra representa un crecimiento del 267% en comparación con abril de 2025, cuando el valor total de estos instrumentos era de 8.700 millones de dólares, de acuerdo con datos de la firma de análisis Token Terminal.
Aunque el liderazgo del ranking sigue en manos de protocolos nativos de las finanzas descentralizadas (DeFi) como Sky y Ethena, la incursión institucional está ganando terreno rápidamente. La actual jerarquía del mercado muestra un predominio de las organizaciones autónomas descentralizadas (DAO) y empresas nacidas en el ecosistema digital, que conviven con fondos respaldados por activos tradicionales.
El fondo Savings USDS (sUSDS), perteneciente al protocolo Sky —conocido anteriormente como MakerDAO—, lidera el sector con 5.500 millones de dólares. Este instrumento permite a los usuarios obtener una tasa de recompensa directa del protocolo, distribuyendo intereses entre los tenedores de la stablecoin USDS.

En la segunda posición se ubica Staked USDe (sUSDe), emitido por la firma Ethena Labs, que acumula una capitalización de 3.300 millones de dólares. Al igual que el líder del mercado, este activo funciona como una versión tokenizada de su activo base que genera rendimientos mediante el uso de un dólar sintético. Estas estructuras financieras digitales buscan replicar la estabilidad del dólar estadounidense mientras aprovechan la eficiencia operativa de las redes descentralizadas.
Luego, en el tercer peldaño se sitúa Circle USYC, con una capitalización de más de 1.500 millones de dólares. Este instrumento, fruto de la colaboración con Hashnote, permite a los tenedores de USDC acceder a rendimientos del Tesoro de Estados Unidos a través de un token cuyo valor se aprecia proporcionalmente al interés generado por el fondo subyacente.
La incursión institucional también ha consolidado su relevancia a través de gigantes financieros como BlackRock. En cuarto lugar se encuentra el fondo BlackRock USD Institutional Digital Liquidity Fund (BUIDL), que posee actualmente 2.495 millones de dólares en capitalización. El instrumento, emitido en 2024 a través de la plataforma Securitize, invierte en valores del Tesoro de los Estados Unidos a corto plazo para ofrecer rendimientos estables.
En quinto lugar se ubica el fondo Janus Henderson Anemoy Liquid Treasury Fund (JTRSY), con 1.500 millones de dólares. Este fondo se especializa en la financiación de RWA mediante la tokenización de facturas, préstamos inmobiliarios y deuda comercial. Su enfoque demuestra cómo las criptomonedas están penetrando en sectores de crédito tradicional que históricamente han carecido de liquidez inmediata.
Este incremento ha sido impulsado, en parte, por la adopción de la tokenización de RWA. Tal proceso consiste en transformar la propiedad de activos tradicionales, como bonos o acciones, en tokens digitales dentro de una red de criptomonedas. Como explica la Criptopedia de CriptoNoticias, así se permite permite fraccionar activos, reducir costos operativos y acelerar la liquidación de operaciones financieras. La tokenización no solo digitaliza el valor, sino que lo vuelve programable. Esto facilita que instituciones financieras tradicionales puedan interactuar con protocolos de DeFi de manera regulada y eficiente.
