Los líderes mundiales celebraron con cautela el anuncio de acuerdo alcanzado entre EE.UU. e Irán mientras remarcaron la “urgencia” de reabrir el estrecho de Ormuz y enfatizaron que Teherán nunca debe hacerse con el arma nuclear. Una cuestión, esta última, que la Administración Trump debe negociar con el régimen de los ayatolás en los próximos 60 días, según el memorando de entendimiento suscrito por ambos países la madrugada del lunes.
Desde Europa y Canadá la apuesta por apoyar los avances del proceso parecía contundente. En una declaración conjunta, el Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y Canadá se mostraron dispuestos a levantar las “sanciones pertinentes” si Irán respondía con “medidas claras y verificables” con respecto a su programa nuclear. Teherán, apuntaron, “no debe adquirir nunca el arma nuclear”.
Asimismo, los dirigentes europeos, junto con Ottawa, pusieron el foco de sus declaraciones en la importancia de reprender la navegación en la vía marítima clave para el flujo del comercio, el petróleo y el gas mundial. Los cinco países—que se reúnen esta semana con el presidente de EE.UU., Donald Trump, en la cumbre del G7 en Evián, Francia— anunciaron que preparan una misión “estrictamente defensiva” para recuperar el estrecho de Ormuz.
Un “alto el fuego sólido y duradero es esencial” en Líbano, subrayó el presidente francés, Emmanuel Macron. Trump anunció el domingo que Estados Unidos e Irán habían alcanzado un acuerdo sobre un memorando que debe poner fin de inmediato a la guerra en Oriente Medio. Y que Pakistán, mediador en el proceso, especificó que alcanza todos los frentes, incluido Líbano, con una ceremonia de firma prevista para el viernes en Ginebra.
Sin embargo, horas después del anuncio, el gobierno de Israel —donde líderes de la oposición, de izquierda, centro, derecha y extrema derecha, han condenado el acuerdo— dejó claro que sus tropas no tenían intención de retirarse del sur de Líbano.
Un alto el fuego sólido y duradero es esencial” en Líbano
En la misma línea que las potencias europeas, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, destacó que la prioridad era “restablecer la libertad de navegación, sin derechos de tránsito; esto es esencial para la estabilidad regional y para la economía global”. Y se sumó al llamamiento de un “alto el fuego genuino” en Líbano. “No puede haber paz en Oriente Medio mientras Líbano esté en llamas”, afirmó.
La jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, ofreció la experiencia de los líderes europeos para ayudar en la negociación sobre el acuerdo nuclear definitivo con Irán, la siguiente fase en la que entra este proceso de diálogo. Alemania, Francia y el Reino Unido negociaron durante años un acuerdo nuclear previo con Irán, del que Estados Unidos, bajo la presidencia de Trump, se retiró en el 2018.
El secretario general de la ONU, António Guterres, calificó el acuerdo como un “paso crucial hacia una solución pacífica del conflicto”.
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, celebró el fin de una “guerra costosa”. Un mensaje similar al del presidente español, Pedro Sánchez, que también celebró la noticia y recordó que el pacto ponía fin a una guerra «sinsentido». “Más de 7.400 muertos, la mayoría civiles. Cientos de hogares, colegios y hospitales destruidos. Un incremento generalizado de los precios y miles de millones de euros en pérdidas, también en Europa. Este es el saldo que ha tenido el conflicto en Irán”, detalló el mandatario.
El Gobierno chino, por su parte, celebró el acuerdo y también expresó su expectativa de que el estrecho de Ormuz pueda recuperar “cuanto antes” unas condiciones seguras y libres para la navegación.
Arabia Saudí, Kuwait, Emirates Árabes Unidos (EAU) y Qatar, que han sido blanco de los ataques de represalia de Irán durante el conflicto, también celebraron el acuerdo preliminar. EAU instó a las partes a que implementen plenamente el pacto, con especial énfasis en el fin de las hostilidades y la libertad de navegación en Ormuz.
Turquía, por su parte, hizo referencia al intenso vaivén de declaraciones que precedieron al anuncio del acuerdo, que el presidente Trump llegó a proclamar hasta 40 veces antes de anunciarse el alcance de un entendimiento entre Irán y EE.UU. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, subrayó “la necesidad de evitar la retórica, las provocaciones y las acciones que puedan intensificar las tensiones” y “mantenerse alerta ante un posible sabotaje” antes del viernes, cuando está prevista la firma del acuerdo.
