La música que se escuchaba hace unos días encontró su partitura este miércoles en los tribunales de Florida. El intocable Raúl Castro, histórico dirigente cubano de 94 años, hermano del gran líder Fidel y expresidente del país, fue inculpado por un gran jurado por diversos cargos vinculados al derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate en 1996, cuando era ministro de Defensa. Murieron cuatro personas.
“Se lo merece porque el dio la orden”, dijo un emocionado Reinaldo Martín a la CNN. Fue uno de los pilotos de esa organización humanitaria. “Raúl dio la orden y eso que argumentan de que atacamos la soberanía de Cuba es una falsedad, estábamos en aguas internacionales. Esto ha de ser el principio para que Cuba sea libre, que es lo que se merecen los cubanos”, recalcó en su reacción a esa imputación que marca una escalada en la presión de la administración Trump contra el régimen de La Habana, en un momento difícil tras el bloqueo energético decretada por la Casa Blanca y que ha llevado a la isla a cortes eléctricos diarios y una grave crisis económica y social.
Reinaldo Martín, a la CNN: “Se lo merece porque el dio la orden”
Castro, presidente entre el 2008 y el 2018 y máximo dirigente del Partido Comunista hasta finales de la pasada década, y otras cinco personas fueron acusadas por ese gran jurado federal de Florida. Al expresidente, aunque se considera que sigue siendo la mano que mueve los hilos del poder, le imputaron por conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses, cuatro cargos de asesinato y dos de destrucción de aeronaves. El fiscal del distrito sur de Florida, Jason Reding Quiñones, recalcó que Castro “autorizó el derribo” de los aparatos y se felicitó de que por fin se haga justicia con los familiares de las víctimas, que “han esperado 30 años”.
Lorenzo Alberto Perez-Perez, Emilio Jose Palacio Blanco, Jose Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cardenas y Luis Raúl Gonzalez-Pardo Rodriguez fueron acusados por cargo de conspiración para matar a estadounidenses.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, calificó la iniciativa de la administración Trump de “ilegal y provocativa”, que “solo busca engrosar el argumentarlo para justificar el desatino de una agresión militar”, insistió.
“La pretendida acusación evidencia la soberbia y la frustración que le provoca a los representantes del imperio la inquebrantable firmeza de la revolución cubana y la unidad y fortaleza moral de su liderazgo”, afirmó. “La altura ética y el sentido humanista de su obra derriban cualquier infamia que se pretenda levantar contra el general de ejército Raúl Castro”, recalcó Díaz-Canel, que calificó la decisión en EE.UU. de “ridículo intento de menoscabar su talla de héroe”.
“EE.UU miente y manipula los sucesos alrededor del derribo de las avionetas de la organización narco-terrorista Hermanos al Rescate en 1996”, replicó sobre los hechos en que se basa la imputación.
Trump dijo a los periodistas que “hoy es un gran día”, una vez desvelada la acusación. Reiteró que Cuba es un país fallido y que sus dirigentes han perdido el control. “Los tenemos en nuestra mente y vamos a liberarlo”, si bien pareció descartar que vaya a haber “una escalada” y emplazó a próximas noticias.
El asunto, que difícilmente llegará a juicio por una vía normal, está cargado de simbolismo. Cuba no extradita personas a Estados Unidos. Pero no pocos evocan lo ocurrido con el expresidente venezolano Nicolás Maduro, que había sido acusado de cargos por narcoterrorismo y fue secuestrado en su casa de Caracas a principios del pasado enero. Ahora está encarcelado en Nueva York para ser juzgado. Así que, en el fondo, y como esperan muchos cubano estadounidenses, esto sienta las base para una posible acción militar destinada a sacar a Castro de su país.
“No voy a comparar casos”, respondió el fiscal general interino de EE.UU, Todd Blanche, durante el acto celebrado en Miami cuando le recordaron lo sucedido con Maduro. “Imputamos todo el tiempo a personas que no están físicamente en Estados Unidos. Este no es un nuevo proyecto o una aventura para nosotros. Y la forma en la que traemos a personas acusadas de un crimen varía”, matizó.
Los hechos se remontan a hace 30 años, cuando se estaba en plena crisis de los balseros, cubanos que huían por mar con cualquier tipo de embarcación. Mas de 125.000 cubanos se arriesgaron y desafiaron a la muerte para llegar Estados Unidos en una travesía de más de cien kilómetros.
Un grupo de pilotos exiliados cubanos afincados en Florida creó la organización humanitaria Hermanos al Rescate, que sobrevolaba las rutas de los balseros para lanzarles víveres y alertar de su presencia a la guardia costera estadounidense. En una de esas misiones, el 24 de febrero de 1996, dos avionetas del colectivo se acercaron al paralelo 24, que marca el límite aéreo de La Habana, y fueron derribadas. Cuba justificó el ataque por tratarse de una intrusión en su espacio aéreo. Estados Unidos replicó que la agresión se había producido en cielo sobre aguas internacionales.
Según consta en el documento de acusacion, EE.UU. alega que, en las semanas previas al ataque, pilotos militares cubanos realizaron ejercicios de entrenamiento diseñados para localizar e interceptar aeronaves civiles de movimiento lento.
La jornada del incidente tres aviones de BTTR partieron del aeropuerto de Opa-locka (Florida) para un vuelo humanitario previsto al sur del paralelo 24. Dos de las aeronaves fueron supuestamente atacadas y derribadas en espacio aéreo internacional, subraya el escrito.
Las ovaciones se reiteraron este miércoles en la Torre de la Libertad de Miami, donde tuvo lugar acto, en el momento en que Blanche anunció los cargos contra Raúl Castro y rindió tributo a los cuatro difuntos (Carlos Costa, Armando Alejandro jr, Mario de la Peña y Pablo Morales. Blanche no quiso especificar porque se presentó la imputación este miércoles. Pero este día, 20 de mayo, se conmemora la independencia de Cuba.
“Por primera vez en casi 70 años, altos dirigentes del régimen cubano han sido acusados en Estados Unidos por actos de violencia que resultaron en la muerte de ciudadanos estadounidenses. Las naciones y sus líderes no pueden permitirse el lujo de atacar a estadounidenses, matarlos y no enfrentar rendición de cuentas”, subrayó Blanche.
