
La dirección de Junts ha decidido suspender de militancia de manera temporal y expulsar del grupo municipal a sus dos concejales de Sabadell, llevando la crisis de los posconvergentes en la cocapital del Vallès Occidental a un peldaño superior cuando solo queda un año para las elecciones municipales.
Se trata de una medida cautelar adoptada por el departamento de política municipal de la formación de Carles Puigdemont y Jordi Turull que tiene efectos inmediatos, puesto que Lluís Matas y Katia Botta, a quien se había exigido el acta de concejal hace unas semanas, pasarán al grupo mixto en el consistorio de Sabadell.
De ese modo, JxCat se queda sin representación en el ayuntamiento de la quinta ciudad de Catalunya. Matas y Botta niegan las acusaciones que vierte la dirección local, encabezada por el exdirigente local de la Assemblea Nacional Catalana Francesc Baró. Tras la apertura del expediente, su caso pasa ahora a la comisión de garantías de la formación.
En cualquier caso, en el grupo mixto Matas y Botta coincidirán con Gabriel Fernández, exlíder local de Esquerra, crítico con Oriol Junqueras, que rompió el carnet hace unos meses y montó su propia plataforma, Gent de Sabadell. El nombre de Fernández, que pide desde entonces una entente del independentismo en Sabadell, es el que más suena en los mentideros posconvergentes para encabezar la lista de JxCat en los comicios del año que viene.
Este otro concejal no adscrito, que es de Uruguay, cuenta con el aval de dirigentes de JxCat como Agustí Colomines y podría llevar en su candidatura a la exconcejal de Iniciativa Carme García, que formó parte de la dirección del Consell de la República con Puigdemont y le apoyó al crear su plataforma, Gent de Sabadell, de la que ahora forma parte. Todo este movimiento y el posible tándem de Fernández y García, de momento una especulación, levanta ampollas entre los sectores más convergentes de la ciudad.
Desde esta plataforma, no obstante, niegan que la idea sea que Fernández encabece la lista de JxCat. Él mismo lo niega y afirma que la vía que propugna es una candidatura conjunta del independentismo, una coalición, para la que han mantenido contactos –al margen de Junts– con MesCat, una organización que agrupa al sector izquierdista de Junts y que no tiene presencia en la ciudad, y con el partido Identitat Sabadellenca, creado en el 2024 por el candidato del PDECat en los comicios del 2023, Amadeu Papiol, que no obtuvo representación.
También ha habido contactos con Alhora, el partido de Jordi Graupera, que a la postre se ha desmarcado de esa coalición que iría bajo el paraguas que emplea Junts en el ámbito local, Compromís Municipal.
La guerra de Matas y Botta con la dirección local viene de lejos y en estos últimos meses la tensión ha ido escalando. Antes de Navidad se les forzó tras una consulta muy ajustada a salir del gobierno municipal. Aunque la socialista Marta Farrés tiene mayoría absoluta pactó con los posconvergentes la formación del gobierno y les dio acomodo. Matas, además, ha denunciado irregularidades, ya que muchas personas afines a él han tratado de afiliarse a JxCat para apoyarle y decantar la balanza en las votaciones internas pero no han podido completar el proceso, según han denunciado en los medios locales.

