Los datos de inflación conocidos este viernes muestran cómo la alta aportación de energía renovable en España para generar electricidad ha rebajado el precio de la factura de la luz, tirando a la baja la factura de la luz de los consumidores y, dado el peso de esta en el cálculo del IPC, también el dato de inflación media.
Lo que en principio es una buena noticia para los tensionados presupuestos familiares, no lo será tanto a partir del próximo lunes. La bajada del IPC tanto en mayo como sobre todo el pasado mes de abril, ha provocado que decaiga el denominado escudo anticrisis, y el impacto de ello será una subida en la factura de la luz de alrededor del 15%, aunque ese porcentaje cambia según los distintos contratos.
¿Por qué sube la factura de la luz si el precio del MWh está bajando?
Desde el pasado mes de marzo, con el estallido de la guerra en Irán, está en vigor un decreto de medidas de urgencias que contiene medidas para paliar el impacto de la subida de precios energéticos. En principio, estaba en vigor hasta el 30 de junio, pero en el caso de las rebajas de impuestos ligadas a la luz, se estableció una cláusula de revisión obligatoria condicionada a los datos de inflación de abril. Ese mes la luz bajó un 4,3% respecto al año pasado y el gas un 9,6%.
¿Qué cambia en el recibo de la luz en junio?
Cambian principalmente los impuestos. Por un lado, el IVA que estos meses ha permanecido en un 10% vuelve al 21%. En el caso del Impuesto Especial de la Electricidad, en marzo el Gobierno lo dejó en el mínimo legal del 0,5% a partir del 1 de junio volverá al 5,11%.
¿Cómo afecta esto a la factura?
El impacto depende de si el cliente tiene un contrato ligado al mercado libre o al regulado.
Estos últimos serán los primeros en notarlo, pero no necesariamente los que más impacto sufran. De hecho, según los cálculos de la consultora Selectra “el impacto será especialmente visible para los hogares con tarifas del mercado libre. Una factura media de unos 250 kW al mes pasará de 56,32 euros con el IVA reducido al 10% a 64,78 euros con el nuevo escenario fiscal, un incremento cercano al 15%.”
¿Los contratos ligados al PVPC se ven afectados?
Sí como todos los contratos, los ligados al precio regulado (PVPC), aunque según Selectra “el efecto inmediato será algo inferior”. Tomando en cuenta los precios del mes de abril, una factura podría pasar de 49,42 euros a 51,45 euros pese al incremento fiscal. La razón es que el precio de la electricidad en el mercado mayorista bajó durante las últimas semanas, comparado con los precios de marzo, y compensa parcialmente la subida de impuestos.
¿ A cuánto asciende la subida en euros?
Depende del consumo y de la potencia contratada. Según los cálculos de Octopus Energy, en una factura media, estaríamos hablando de entre 5 y 10 € más al mes respecto a lo que has pagado desde marzo.
¿Estos cambios se mantienen o volverá a modificarse durante el verano?
El escenario puede cambiar rápidamente con la llegada del calor. Los datos utilizados por Selectra para simular un contexto similar al del verano pasado, cuando el precio medio de la luz rondó los 0,13 euros kWh, muestran que una factura en el mercado regulado podría alcanzar los 55,59 euros mensuales.
¿Si sube el precio del MWh el Gobierno volverá a bajar impuestos?
En principio, el decreto de medidas urgentes tiene vigencia solo has el mes de junio. En caso de que la tensión de precios fuese muy alta en los próximos meses, el Ejecutivo podría valorar nuevas medidas. Desde la asociación de consumidores Facua han reclamado que la rebaja del IVA para la luz sea permanente, ya que se trata de un insumo básico. Además, las asociación de empresas eléctricas consideran incompatible tener como objetivo prioritario de país la electrificación de la economía y gravarla con impuesto especial específico como es el Impuesto Especial de la Electricidad.
“En España estamos produciendo energía renovable muy barata gracias al sol y al viento. Sin embargo, este ahorro no está llegando al bolsillo de las familias como debería. La electricidad no es un bien prescindible, es un servicio básico, y su carga fiscal debe reflejar esta realidad siempre, no solo como un parche temporal en momentos de crisis”, insiste Aceituno, analista de mercados energéticos. CEO de Tempos Energía.
