Los trabajadores lograron hacer avances en el apuntalamiento de un edificio inestable en construcción en el medio Manhattan, cuya situación obligó a realizar evacuaciones y cerrar calles durante la mañana del martes. La zona restringida se redujo, pero hoy se mantenía la alerta.
En una conferencia de prensa celebrada a última hora de la noche, el departamento de Edificios informó que la situación en el número 235 de la calle 42 Este había mejorado. “En este momento puedo decir que el edificio está estable”, declaró el comisionado Ahmed Tigani.
“No solo hemos llegado al punto en el que los puntales o gatos de emergencia ya están colocados para sostener y estabilizar las zonas más débiles, sino que además se está instalando nueva estructura de acero como otra medida de emergencia”, afirmó el responsable municipal.
“A medida que podamos pasar más tiempo en el lugar y comprender el origen del problema, podremos determinar junto con el contratista y su personal autorizado cuál será la solución a largo plazo”, añadió.

Pero la situación del edificio de oficinas, antigua sede de Pfizer, que sufrió daños estructurales, continuaba incierta este miércoles, varias horas después de que el Ayuntamiento afirmara que, por el momento, el inmueble era estable, aunque advirtió que aún quedaban días difíciles por delante.
La policía cerró al tráfico las calles 42 y 43 entre la Segunda y la Tercera Avenida
Durante toda la noche, las cuadrillas de construcción trabajaron martillando y soldando para apuntalar las secciones de la estructura que habían fallado. Agentes de la policía (NYPD) manejaron un dron junto al edificio, entre los pisos 20 y 21, durante toda la noche. Las imágenes mostraron a dos trabajadores con cascos de seguridad inspeccionando el piso donde las vigas de soporte se habían deformado.

La policía cerró al tráfico las calles 42 y 43 entre la Segunda y la Tercera Avenida. Las autoridades informaron esta madrugada que el tránsito en esa zona seguía restringido, aunque las personas que viven o trabajan allí podrían acceder, salvo en los edificios que permanecían bajo órdenes de evacuación. Cinco edificios continuaban total o parcialmente evacuados.
Más de 100 efectivos del Departamento de Bomberos y de los servicios médicos de emergencia acudieron al lugar tras recibirse, poco antes de las 8:00 de la mañana del martes, avisos por la caída de material desde el edificio de 37 plantas.
No se informó de personas heridas y todos los trabajadores fueron localizados y se hallaban salvo, según informó el alcalde Zohran Mamdani
Al llegar, los bomberos encontraron deformaciones y hundimientos en los pisos del edificio. Los funcionarios municipales señalaron que no observaron caída de escombros, pero sí detectaron daños estructurales.

No se informó de personas heridas y todos los trabajadores fueron localizados y se hallaban salvo, según informó el alcalde Zohran Mamdani, que pidió a los ciudadanos que evitarán en todo lo posible pasar por esa zona.
Dos columnas de soporte en el interior del edificio comenzaron a deformarse y varios de los pisos superiores presentaban hundimientos, informó el Departamento de Bomberos. Inicialmente, las autoridades establecieron una zona restringida entre las calles 40 y 45, y entre la Primera y la Tercera Avenida, mientras trabajaban para estabilizar el edificio. Aunque esa denominada zona restringida se ha reducido considerablemente, el comisionado Ahmed Tigani reiteró que “la gente no debe acercarse a esa área”.
La situación alteró la actividad en Midtown Manhattan, ya que fueron evacuados trabajadores de la construcción y personas que se encontraban en edificios cercanos, entre ellos turistas y estudiantes.
Nathan Berman, fundador de MetroLoft, la empresa desarrolladora a cargo del proyecto, afirmó en una entrevista con The New York Times que en ningún momento existió peligro de que el edificio se hundiera y calificó el incidente como “un percance típico de una obra de construcción”.

