Ucrania ataca la “flota fantasma” de Rusia y sigue castigando con eficacia sus refinerías

Ucrania no quiere dar ninguna tregua a Crimea, en su estrategia de aislar esta península del norte del mar Negro que Rusia le arrebató y luego se anexionó de forma unilateral en 2014. Sus drones han atacado una decena de petroleros de la llamada “flota fantasma” rusa que estaban llevando combustible a este territorio, aseguraron este miércoles los militares ucranianos.

El jefe de las fuerzas de vehículos no tripulados ucranianos, Robert Brovdi, aseguró que en el mar de Azov sus drones habían alcanzado en la madrugada del martes al miércoles nueve embarcaciones sancionadas, cada una de las cuales tiene capacidad para 7.000 toneladas.

El Azov, un mar interior encajonado entre Crimea, Rusia y las provincias ucranianas bajo control ruso, sirve de ruta de suministro para las fuerzas de Moscú desplegadas en Ucrania.

Kyiv dice haber atacado 19 petroleros en 72 horas, pero Moscú solo reconoce dos que se encontraban vacíos

Según Brovdi, en las últimas 72 horas, los drones ucranianos atacaron 19 petroleros y un carguero rusos.

Las autoridades rusas solo reconocen ataques ucranianos contra dos de sus petroleros. Yuri Sliúsar, gobernado del óblast de Rostov, en el sur de Rusia, dijo en Telegram que estas embarcaciones se encontraban en el mar de Azov y sufrieron daños al pasar por la bahía de Taganrog cuando se dirigían hacia la capital regional, Rostov del Don. Dos personas sufrieron heridas leves, aseguró. Según el político, ambos petroleros estaban vacíos.

Con la misma intención de aislar la península de Crimea, en el balance que presentó Brovdi este miércoles aseguró que las fuerzas ucranianas habían atacado en la última noche seis subestaciones eléctricas.

El objetivo ucraniano de aislar a Crimea ha provocado escasez de combustible y cortes de electricidad

La estrategia ucraniana de los últimos meses de atacar intensamente refinerías, depósitos de petróleo y rutas de abastecimientos ha dejado a Crimea, una región que cuenta con 2,4 millones de habitantes, sin suficientes suministros de combustible. También ha sufrido cortes de electricidad, lo que ha provocado largos apagones en algunas ciudades, como la más poblada, Sebastopol.

Esta misma noche los drones ucranianos también golpearon 53 objetivos militares tanto en Crimea como en el territorio ucraniano controlado por las tropas rusas, dijo Brovdi, aunque sin entrar en detalles. Además de Crimea, la mayoría del territorio ocupado por Rusia se encuentra en las provincias de Luhansk (totalmente controlada por los rusos), Donetsk, Zaporiyia y Jersón, aunque también hay pequeñas zonas o franjas fronterizas bajo control ruso en Járkiv, Sumi y Dnipropetrovsk.

Como viene siendo habitual en los últimos meses, Ucrania siguió centrando sus ataques de la noche del miércoles en infraestructuras energéticas de regiones rusas alejadas de la frontera ruso-ucraniana. El pasado lunes Kyiv logró alcanzar la refinería de Omsk, en Siberia, localizada a unos 2.700 kilómetros del frente de batalla.

El Ministerio de Defensa de Rusia reportó este miércoles el derribo de 415 drones ucranianos de ala fija sobre 18 regiones, incluida Crimea.

Tres refinerías y un aeródromo militar

En concreto las fuerzas especiales de Ucrania y el estado mayor de su ejército dijeron que en la madrugada del martes al miércoles las plantas afectadas fueron dos refinerías rusas en la ciudad de Nizhnekamsk (en el república de Tartaristán), pertenecientes a las empresas TANECO y TAIF-NK; y otra refinería en el óblast de Sarátov, ambas regiones en la cuenca del río Volga.

Varios canales informativos de Telegram, como el ruso Astra y el ucraniano Exilenova+, informaron de esos mismos ataques, mientras las autoridades regionales rusas confirmaron ofensivas ucranianas en esas zonas, aunque sin especificar si los drones habían logrado golpear algún objetivo.

El gobernador de Sarátov, Román Busarguín, informó en MAX, la red de mensajería rusa, que “a consecuencia del ataque de drones enemigos hay daños en infraestructura crítica”. “Hay heridos, todos reciben la atención médica necesaria. Una persona murió. Nuestras profundas condolencias a familiares y allegados. La familia recibirá el apoyo necesario”, añadió.

Astra indicó que uno de los drones cayó en la zona industrial de Nizhnekamsk en la que residen varias empresas, entre ellas TAIF-NK, empresa petroquímica que procesa más de 8 millones de toneladas anuales de crudo y gas condensado, y una refinería de Tatneft con una capacidad de procesamiento de 16,2 millones de toneladas de petróleo anuales.

Según Kyiv, sus drones también alcanzaron la base aérea militar de Borisoglebsk, en el óblast de Vorónezh. Según el canal Astra, en esta región se produjo un incendio en el territorio de dicho aeródromo. Las autoridades locales confirmaron que en la ciudad de Borisoglebsk se activó una alarma aérea debido a un ataque de aviones no tripulados ucranianos, pero tampoco dieron detalles de sus consecuencias.

Mientras sus drones se muestran muy efectivos en sus ataques de largo alcance en el interior de Rusia, por el contrario Ucrania necesita mejorar sus fuerzas de defensa para hacer frente sobre todo a los misiles rusos.

Las defensas aéreas ucranianas interceptaron el 80% de los drones, pero ninguno de los cinco misiles del ataque

Aunque este miércoles las defensas aéreas de Ucrania interceptaron más del 80% de ⁠los 169 drones utilizados por Rusia durante los ataques nocturnos contra el país, según datos de su Fuerza Aérea volvieron a ser incapaces de derribar ninguno de los cinco misiles balísticos lanzados por Rusia. Este nuevo ataque coincide con la cumbre anual de la OTAN en Ankara, en la que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, tiene como prioridad obtener más ayuda de Europa y Estados Unidos para hacer frente a este tipo de ofensivas.

El líder ucraniano quiere también avanzar con países europeos como Alemania en sus aspiraciones de producir en el continente europeo un sistema de defensa aérea propio eficaz contra los misiles balísticos.

Según el parte publicado a primera hora de la mañana por los militares ucranianos, Rusia empleó en este ataque dos misiles Kh-31P y cinco misiles de trayectoria balística Iskander-M y S-400. Ninguno de los cinco misiles balísticos pudo ser derribado y todos ellos impactaron en objetivos, según la Fuerza Aérea ucraniana, que precisó además que aunque los dos misiles Kh-31P no fueron destruidos en el aire no alcanzaron, sin embargo, objetivo alguno.

Moscú ha intensificado su guerra aérea contra Ucrania en los últimos meses, mientras sus avances ⁠terrestres se han estancado en gran medida y los ataques ucranianos contra su logística militar y su industria petrolera han provocado una escasez generalizada de combustible.

Solo en julio, los ataques rusos contra la capital ucraniana y su región han causado la muerte de 60 personas.

Ucrania ya fue atacada el lunes con 29 misiles de trayectoria balística de los que las defensas aéreas ucranianas no pudieron interceptar ninguno. Al menos 26 personas murieron en Kyiv y sus alrededores en ese ataque, que destruyó numerosos bloques de pisos en la capital ucraniana y alcanzó también objetivos de la industria militar del país. La semana pasada Rusia lanzó otro ataque aún más masivo, que se cobró la vida de 31 personas, y ya demostró la vulnerabilidad ucraniana a los misiles balísticos.

En el ataque de este miércoles, una mujer murió y otras dos personas resultaron heridas en Kyiv, según informó el jefe de la administración militar de la ciudad, Timur Tkachenko. El alcalde de la capital, Vitali Klichkó, señaló que los ataques habían provocado incendios en una zona de almacenamiento y en un edificio no residencial en dos distritos a ambos lados del río Dniéper.

Járkiv, la segunda ciudad más poblada de Ucrania, también fue objeto de un ataque con misiles, según informaron las autoridades locales, que señalaron daños en viviendas particulares y en una iglesia.

Ucrania depende de los sistemas Patriot y de los misiles que estos sistemas estadounidenses utilizan, los interceptores PAC-3, para derribar misiles rusos. Pero con Donald Trump en la Casa Blanca de Washington, Estados Unidos ha dejado de aprobar envíos de armas gratis a Ucrania, pagados con dinero de sus socios sobre todo europeos. La escasez tanto de sistemas como de misiles hace que Ucrania no pueda protegerse de estos ataques.

Zelenski espera una respuesta del presidente de Trump, con el que tiene previsto reunirse este miércoles, a su petición de que le dé las licencias necesarias para que Ucrania pueda, quizá con ayuda de algunos socios europeos, fabricar sus propios sistemas Patriot y misiles PAC-3.

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