La inflación en la eurozona repunta al rozar el 3% y mete más presión al Banco Central Europeo

La bestia ha levantado otra vez la cabeza. La inflación, esa “bestia que todos los banqueros centrales quieren domar” —la expresión es de la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde-, está de vuelta en la zona euro.  Según los datos publicados por Eurostat, la tasa de inflación interanual de la zona euro se situó en el mes de julio en el 2,9%, una décima por encima de la subida de los precios en junio, mientras que en el conjunto de la Unión Europea subió también una décima, hasta el 3%.

La tasa de inflación armonizada en julio en España se situó en el 3,9%, la más alta entre las grandes economías del euro

La razón es el repunte de la energía, con un encarecimiento del 10,3% de la energía, frente al 8,5% del mes anterior; mientras que el coste de los alimentos frescos aumentó un 2,4%, lo que supone una desaceleración de siete décimas en comparación con el incremento interanual de junio.

Las tasas anuales más bajas se registraron en Suecia (0,3%), República Checa (1,3%), Dinamarca y Hungría (ambas con un 1,6%), mientras que las mayores subidas interanuales de precios correspondieron a Rumanía (8,2%), Lituania (5,4%), Chipre y Bulgaria (ambas con un 4,4%).

En el caso de España, la tasa de inflación armonizada en julio se situó en el 3,9%, tres décimas más que en junio y la más alta entre las grandes economías del euro, ya que en Francia fue del 2,4%, mientras que en Alemania se situó en el 2,8% y en Italia en el 2,9%.

El economista jefe del BCE sugiere que en estos niveles habrá que ser vigilantes con los tipos

El economista jefe del Banco Central Europeo (BCE), Philip Lane, anticipaba este martes que la tasa de inflación de la zona euro rondará el 3% durante el resto de 2026, aunque la evolución de los precios dependerá en gran medida de si finalmente se resuelve la crisis de Oriente Próximo.

El irlandés ha afirmado que, si bien no es comparable a la situación de 2022, se trata de un nivel “muy por encima del objetivo del 2%”. Esto podría tener repercusiones sobre la evolución de los tipos de interés en los próximos meses. Alrededor del 83% de los economistas encuestados por Reuters (57 de 69, encuesta del 10–13 de agosto de 2026) espera que el BCE suba el tipo de depósito 25 puntos básicos, del 2,25% al 2,50%, en septiembre. 

Justo este miércoles Chistine Lagarde ofreció su visión no tanto sobre política monetaria como sobre la coyuntura internacional. En una intervención ante el Consejo Empresarial Internacional del Foro Económico Mundial, Lagarde destacó que el modelo de crecimiento de la posguerra se apoyaba en tres pilares que hoy se tambalean: la expansión del comercio mundial, una industria competitiva apoyada en energía barata y un orden internacional estable y basado en reglas.

Destacó que China ha avanzado en la cadena de valor y ahora compite directamente con la zona del euro en casi el 40 % de los sectores en los que Europa tiene una ventaja comparativa, frente a alrededor del 25 % a comienzos de este siglo.

También la energía barata ha desaparecido como ventaja para la industria europea, como lo muestra el que las industrias de alto consumo energético en la Unión Europea estén pagando, de media, más del doble por la electricidad que en Estados Unidos, y alrededor de un 50 % más que en China.

En paralelo, el comercio mundial afronta un entorno más restrictivo, con más de 2.500 medidas de restricción comercial introducidas en el mundo (solo el año pasado), y las tensiones geopolíticas hacen más visibles las dependencias y los cuellos de botella de las cadenas de suministro, comentó en su intervención.

Piergiorgio Sandri

En La Vanguardia desde el 2000. Especializado en Economía internacional, ha cubierto como enviado el Foro Económico de Davos, la OMC o el BCE. Licenciado en Derecho en Roma, Master en Periodismo UB/, PDD del IESE. Premio AECOC.

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