La socialista Angie Nixon triunfa en Florida contra el candidato del establishment demócrata

Los progresistas se anotaron anoche en Florida una nueva e imprevista victoria en las primarias demócratas para el Senado de Estados Unidos. Con una financiación dieciséis veces menor que su rival, Angie Nixon, representante estatal y miembro de los Socialistas Democráticos de América, derrotó al exoficial de inteligencia del ejército Alexander Vindman por un margen de 12 puntos, con el 56,1% de los votos frente al 43,9% del candidato del establishment.

En su discurso de la victoria, Nixon dijo a sus seguidores que su triunfo iba más allá del estado de Florida, que en los últimos años se ha convertido en un bastión republicano, y afirmó que enviaba “ondas de choque” a los líderes demócratas en Washington. El triunfo de la progresista se suma, entre otros, al de Abdul el Sayed en Michigan, así como de decenas de candidatos a la izquierda del partido que han ganado la nominación demócrata en el actual ciclo de primarias.

La inesperada victoria de Nixon, así como las derrotas de varios republicanos respaldados por Donald Trump en sus respectivas primarias, anticipa cambios en la opinión pública de Florida, un estado que ha virado a la derecha en recientes comicios y que había perdido la etiqueta de “swing state”, o estado competitivo, especialmente desde la llegada de Trump al poder en el 2017.

En el imaginario colectivo, el estado sureño, con gran población de exiliados cubanos y gobernado por el ultraderechista Ron DeSantis, también se había convertido en una tierra “libre de socialismo” y la “tumba de lo woke”, en palabras del gobernador, pero una socialista ha terminado por ganar las primarias demócratas con un amplio margen.

Nixon recaudó tan solo 975.000 dólares, un dinero con el que no llegó a comprar anuncios en televisión y dedicó a una intensa campaña en las redes sociales, frente a los más de 16,3 millones de dólares recaudados por Vindman. La demócrata se enfrentará en noviembre a la senadora Ashley Moody, exfiscal general del estado, a quien DeSantis designó para ocupar el escaño que dejó vacante el año pasado el actual secretario de Estado de la Administración Trump, Marco Rubio.

Angie Nixon, candidata demócrata al Senado por Florida

“Los floridanos no quieren que el establishment de Washington decida quién va a ser su candidato demócrata a senador”

Vindman, que se veía ganador, centró su campaña en atacar a Moody, en vez de a su rival en las primarias, con quien tampoco aceptó debatir. La progresista Nixon, que se unió en junio a lo Socialistas Democráticos de América, aprovechó esta situación para atacar a su rival, el favorito de los líderes del partido. “Los floridanos no quieren que el establishment de Washington decida quién va a ser su candidato demócrata y su senador de EE.UU.”, dijo al Tampa Bay Times en una entrevista. “Yo soy alguien dispuesto a debatir. Él no lo está. Soy alguien que no necesita que le informen sobre los problemas a los que se enfrentan los floridanos porque llevo casi dos décadas luchando contra estos ataques junto a ellos”.

En las primarias republicanas en Florida para la Cámara de Representantes, dos candidatos apoyados por Trump perdieron sus respectivas contiendas. En el 19º distrito de Florida, Catalina Lauf perdió frente a Jim Scwartzel, promietario de una emisora de radio conservadora; en el distrito 7º, el republicano Cory Mills, acorralado por una serie de escándalos incluidas acusaciones de violencia doméstica a su expareja, perdió su intento de reelección frente a Ryan Elijah, antiguo reportero de televisión.

En las primarias a gobernador, sin embargo, el candidato de Trump, Byron Donalds, sí triunfó y se enfrentará en noviembre a David Jolly, un republicano convertido en independiente y posteriormente en demócrata, que busca devolver la gobernatura a la izquierda después de más de tres décadas de dominio republicano. Donalds, una estrella en ascenso en el Partido Republicano, tiene las de ganar según las encuestas y podría convertirse en noviembre en el primer gobernador negro en la historia del estado.

Javier de la Sotilla Puig

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