Los planes de empleo crecen un 13% aupados por la construcción

La reforma de los planes y fondos de pensiones aprobada en junio del 2022 comienza poco a poco a surtir efecto. Los planes de empleo, promovidos por empresas e instituciones, ganan partícipes a buen ritmo, aunque parten de niveles modestos. El alza es especialmente intensa entre los trabajadores de la construcción, el único sector que, por ahora, se ha adherido a este sistema de previsión social. Según los datos de Inverco, a cierre de junio, las cuentas de partícipes de planes de empleo superaban los 3,3 millones, casi un 13% más que en la misma fecha del año pasado.

El aumento se debe sobre todo al fuerte crecimiento de las cuentas de planes de empleo simplificados (PPES), que aumentaron un 43%, pasando de 821.201 partícipes en junio del año pasado a más de 1,17 millones a principios de verano. Este mecanismo fue introducido hace cuatro años para facilitar la creación de los planes de pensiones de empleo en el marco de la negociación colectiva e incluir también a trabajadores que hasta entonces habían quedado excluidos, como los autónomos.

Sin embargo, hasta la fecha, el colectivo con mayor peso dentro de los PEES es el del sector de la construcción, que representa el 93% del total de cuentas (1,09 millones) y ha registrado un incremento de 329.121 partícipes en el último año. En relación con el patrimonio gestionado, sin embargo, su peso es mucho menor, ya que representa solo el 41% de los activos de los PPES, que en total acumulaban 952 millones, mientras que los activos gestionados en el conjunto del sistema de empleo ascendían a 42.421 millones, con un crecimiento anual del 3,8%. Los planes individuales acumulan el mayor volumen de activos y cuentas: 101.849 millones y 7,2 millones de partícipes.

El convenio de la construcción ofrece este beneficio social para atraer y fidelizar mano de obra

Pese al notable auge que han experimentado en el último año, desde Inverco señalan que los planes de empleo todavía “están lejos de alcanzar los objetivos de la reforma del 2022”, orientada a elevar la cobertura en el ámbito de la negociación colectiva y facilitar el acceso a estos instrumentos a empleados de pymes, así como a trabajadores autónomos. Además, la reforma simplificó los procedimientos para la creación de planes de empleo, que en general tienen costes de gestión más bajos.

La reforma introdujo también incentivos fiscales para empresas y trabajadores, reduciendo el protagonismo de los planes individuales, cuya aportación máxima se redujo de manera gradual de 8.000 euros al año en el 2020 a los 1.500 euros actuales. En cambio, se amplió el límite aplicable a los planes de empleo, permitiendo aportaciones adicionales de hasta 8.500 euros anuales, mientras que los trabajadores autónomos pueden beneficiarse de un límite adicional de hasta 4.250 euros.

La consecuencia, indica la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), es que desde el 2024 las aportaciones a planes de empleo empezaron a superar a las de planes individuales, donde las prestaciones pagadas a partícipes y beneficiarios son muy superiores a las nuevas aportaciones. Y, de hecho, en el primer semestre del año, las prestaciones (1.610 millones) más que duplicaron las nuevas entradas de capital (688 millones) .A pesar de ello, el conjunto del sistema de planes de pensiones aumentó su patrimonio acumulado un 6,8%, hasta alcanzar los 145.107 millones, gracias a la revalorización de las carteras, que ha sido del 11,5% anual.

El ahorro vinculado al ámbito laboral sigue siendo minoritario pese al avance desde la reforma del 2022

En cuanto a la evolución positiva de los planes de empleo, la Airef pone el foco en los planes de empleo simplificados, sobre todo por la contribución del sector de la construcción, que desde febrero del 2024 cuenta con un plan sectorial. También se detecta un interés creciente entre trabajadores autónomos y otros sectores, como el del metal, que puso sobre la mesa la posibilidad de adherirse a este vehículo de ahorro, aunque la propuesta no acabó de prosperar en la negociación colectiva.

De momento, por lo tanto, la construcción es el único sector que ha incluido en su convenio un plan de empleo. Isabel Gutiérrez, secretaria general de CC.OO. del Hábitat de Catalunya, explica que esto ha sido posible por la voluntad de sindicatos y patronal “de encontrar una fórmula para hacer más atractivo un sector con altas tasas de jornadas a tiempo parcial y eventualidad” y en el que escasea mano de obra. A pesar de ello, todavía hay empresas, sobre todo pequeñas, que no cumplen con la obligación de ofrecerlo.

Los planes de pensiones individuales pierden fuelle frente a los de empresa, con más aportaciones

En el caso de los trabajadores por cuenta propia, la adherencia a este instrumento ha sido menos intensa por la dificultad del colectivo de generar ahorro. “Muchos autónomos viven al día”, asevera Daniel Garcia, presidente de CTAC Autónomos, mientras que Fernando Martínez-Cue, asesor estratégico en pensiones, sostiene que las cifras de implantación de este sistema de previsión social no invitan al optimismo. “Todavía una gran mayoría de trabajadores por cuenta ajena no están cubiertos, especialmente de pymes”.

Raquel Quelart Gómez

Raquel Quelart (Barcelona, 1982) es licenciada en Periodismo por la UAB. Desde el 2009 forma parte de La Vanguardia donde escribe en la sección de Economía y presenta el podcast ‘Bolsillo’. Autora del libro de finanzas ‘Cuida tu bolsillo’

También te puede interesar