
Lo que iba a ser el día de su regreso se ha convertido en su homenaje póstumo. Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años cuyo desahucio el pasado 23 de septiembre desató una ola de protestas por el derecho a la vivienda que ha culminado con un adelanto electoral en España, iba a firmar este jueves el contrato de alquiler para volver a su casa. Su inesperado fallecimiento en la víspera ha provocado la organización de una marcha de más de tres kilómetros que ha recorrido el centro de Madrid, partiendo de la acampada de la Puerta del Sol hasta el número 46 de la calle Alcalde Sainz de Baranda, el edificio donde vivió durante más de siete décadas.
Encabezada por una corona de flores, una gran fotografía de la fallecida y una fila cero de activistas ataviados con los chalecos naranjas del Sindicato de Inquilinas, la multitudinaria marcha inició el recorrido de manera pacífica desde El Oso y el Madroño, encarando la calle Alcalá hasta el portal del que Maricarmen salió en camilla hace quince días para ingresar en el Hospital Gregorio Marañón con un cuadro de ansiedad y cansancio severo.
Durante su avance, los manifestantes cargaron contra los dirigentes madrileños al grito de “Ayuso, Almeida, iros a la mierda”, “Rentistas culpables, Gobierno responsable” y “Urbagestión, asesinos” en referencia al fondo inversor que realizó la compra de la vivienda de Maricarmen.
Sin embargo, al llegar a Sainz de Baranda, los participantes que abarrotaban la calle donde vivió la anciana, un mar de linternas de teléfonos móviles iluminó un denso minuto de silencio, roto por el ajetreo de llaveros a modo de protesta y el grito “No estamos todos, falta Maricarmen. No permitimos ni un desahucio más”. También colocaron una gran pancarta en el suelo con el lema “No vamos a dejar de luchar”, entre otras, mientras coreaban frases como “no son muertes, son asesinatos”, “la lucha es el único camino” o “huelga general”.
El dolor por la pérdida de Maricarmen se ha fundido esta tarde con la indignación por otra tragedia reciente. Bajo el grito de “No son muertes, son asesinatos” o “Maricarmen somos todas”, los asistentes han levantado pancartas que también recuerdan a Olga, la mujer que recientemente se quitó la vida en L’Hospitalet de Llobregat tras perder su hogar.
Con pancartas con lemas como “El rentismo mata” y consignas como “No toleramos ni un desahucio más”, la marcha fue sumando manifestantes hasta las 20 mil personas, según la Delegación del Gobierno en Madrid, dejando atrás la Puerta del Sol. Los aplausos y la emoción de los asistentes, provocada por la solemnidad del acto, han puesto punto y final a la jornada de protesta por la vivienda, en una multitudinaria despedida a Maricarmen, fallecida a los 87 años.
Tras conocerse el traspaso de Maricarmen el miércoles por la tarde, la acampada de Sol se transformó en una improvisada vigilia que derivó en una marcha silenciosa de un millar de personas hacia un Congreso de los Diputados blindado por la Policía Nacional. Bajo gritos de “¡Fuera buitres de nuestros barrios!” o “¡Ni un desahucio más!”, los manifestantes protagonizaron una sentada en la Carrera de San Jerónimo y, tras unas horas, los manifestantes regresaron a la acampada.
Mientras que en la acera frente a la vivienda se convirtió en un altar improvisado de velas rojas y blancas, flores y mensajes de duelo, al que se sumaron figuras de la cultura como el escritor David Uclés.

Los homenajes en recuerdo de Maricarmen se han sucedido por toda España este jueves, desencadenando movilizaciones simultáneas en ciudades como Barcelona, València, Santander, Logroño, Oviedo o Valladolid.
En la Ciudad Condal, más de medio millar de personas se sumaron a las ya concentradas en plaza de Catalunya por la acampada para rendir una vigilia a la anciana fallecida en Madrid y dar paso a una asamblea abierta para ultimar las convocatorias previstas para este viernes en la capital catalana.
Más de medio millar de personas se concentraron en plaza Catalunya de Barcelona
Mientras en la capital del Túria, la céntrica plaza del Ayuntamiento acogió a más de un millar de personas que realizaron un altar improvisado con velas y mensajes en su recuerdo. El Consistorio valenciano decidió este jueves suspender la tradicional mascletà del 9 d’Octubre, Día de la Comunitat Valenciana, que se realiza en esa ubicación.
Por otra parte, en Andalucía varios centenares de personas han salido a la calle de forma coordinada en Sevilla, Córdoba, Granada y Almería bajo la consigna de que “la lucha no cesa aquí”. Tras guardar un minuto de silencio, los manifestantes lo han roto al grito de “El rentismo cuesta vidas”, calificando lo sucedido de “asesinato” y exigiendo medidas urgentes para garantizar el acceso a una vivienda digna tras una pérdida que, según los convocantes, les ha dejado “sin palabras”.

Valeria Racu, portavoz del Sindicato de Inquilinas, confirmó que el contrato que revertía el desahucio estaba listo para rubricarse este jueves. La organización responsabiliza directamente de la muerte a la tensión del desalojo, asegurando que el deterioro físico de la anciana en el último año es “causa directa del sufrimiento que el rentismo causaba en ella”. Mientras tanto, la portavoz, Alicia del Río, señaló a los especuladores, a las “leyes rentistas que lo permiten” y a los gobiernos que “hacen esas leyes o que no hacen nada para cambiarlas” como responsables.

















