Alemania encara las vacaciones de verano con la perspectiva de unas cruciales elecciones regionales en septiembre en el este, con la ultraderecha al alza y con el Gobierno federal en busca de remontar su bajísima popularidad. El canciller conservador, Friedrich Merz, se declaró este miércoles convencido de que podrá impedir que el partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) obtenga las mayoría en los tres länder orientales que irán a las urnas.
El 6 de septiembre se vota en Sajonia-Anhalt, donde la AfD ronda el 41% de apoyos, y el 20 de septiembre, en Mecklemburgo-Antepomerania, donde puntúa al 36%. Ese mismo día hay también urnas regionales en Berlín, donde la ultraderecha se mueve en torno al 18%, prácticamente empatada con otros tres partidos.
“Me siento confiado y sigo confiando en que conseguiremos impedir que la AfD tenga una mayoría en los tres estados federados, especialmente en Sajonia-Anhalt y Mecklemburgo-Antepomerania; y mantendré este optimismo hasta la noche de las elecciones”, proclamó Merz en la tradicional rueda de prensa de verano del jefe de Gobierno, en la que pasó revista a variados temas de política nacional e internacional.
Encuesta de la cadena privada RTL/ntv
El 82% de los alemanes están insatisfechos con la gestión del Gobierno; solo el 18% lo aprueba. Los índices de aprobación de Merz son aún más bajos: el 85% está insatisfecho, frente al 14% que sí lo está
“La situación política de partidos en el este es un poco diferente a la de otras regiones alemanas”, sostuvo Merz, en referencia a la popularidad de la extrema derecha en el territorio de la antigua RDA comunista. Lanzó entonces un mensaje directo a los votantes de la AfD: “Observen con atención. No permitan que la actividad en las redes sociales, sin importar dónde se desarrolle, sea su única fuente de información; en cambio, fíjense en lo que el Gobierno federal está tratando de implementar”.
Friedrich Merz, en el cargo desde hace más de un año al frente de una coalición de conservadores y socialdemócratas, defendió así los “resultados positivos” de su Gobierno, que intenta acelerar reformas estructurales ampliamente prometidas pero que no acaban de concretarse. La coalición busca revertir el estancamiento económico –Alemania tuvo un modesto crecimiento en el 2025 tras dos años consecutivos de contracción- y quiere hacer reformas en pensiones y empleo para afrontar el envejecimiento demográfico.
“El Gobierno federal ha encontrado su ritmo, a pesar de algunas críticas; hemos cumplido nuestras promesas y hemos comprendido la magnitud de las tareas que nos aguardan”, aseguró Merz, en un tono más prudente y realista que en meses anteriores, en que sus promesas sobre “el otoño de las reformas” y luego “la primavera de las reformas” generaron altas expectativas.
Mensaje de Merz a los votantes de la AfD
“No permitan que la actividad en las redes sociales, sin importar dónde se desarrolle, sea su única fuente de información; en cambio, fíjense en lo que el Gobierno federal está tratando de implementar”
“Las reformas que estamos implementando están tardando más de lo previsto”, admitió Merz, quien sin embargo atribuyó la tardanza también en parte al contexto internacional. “Al inicio del periodo legislativo, parecía probable un repunte económico; esto se ha visto seriamente comprometido y perjudicado por la política arancelaria estadounidense y por los desequilibrios globales”.
Sobre la baja popularidad del Gobierno y de él mismo en las encuestas, se mostró muy claro ante una sala atestada con casi 200 periodistas, entre alemanes y extranjeros. “No me molesta, pero sí me preocupa; también estoy tratando de determinar las razones –afirmó Merz-. Sin duda, ha habido expectativas por parte del público que aún no hemos cumplido; considero esta situación en las encuestas más como un incentivo”.
Según la reciente encuesta de la cadena privada RTL/ntv, el 82% de los alemanes están insatisfechos con la gestión de la coalición gobernante. Solo el 18% se muestra satisfecho. Los índices de aprobación del canciller Merz son aún más bajos: el 85% está insatisfecho con su gestión, mientras que solo el 14% está satisfecho.
Merz no quiso comentar posibles “consecuencias personales” si la ultraderecha triunfa en las tres elecciones regionales de septiembre. En Sajonia-Anhalt la AfD aventaja en 20 puntos a la democristiana CDU de Merz y aspira a conseguir gobernar, cosa que no ha logrado desde su fundación en el 2013 debido al cordón sanitario (Brandmauer, cortafuegos, como se le llama aquí), con el que el resto de partidos la excluyen de coaliciones de gobierno. A escala federal, hace meses que Alternativa para Alemania lidera los sondeos, ahora con el 28%, por delante del bloque conservador CDU/CSU de Friedrich Merz.
