SpaceX, Anthropic y OpenAI saldrán a cotizar en bolsa sin ser rentables

La economía de las promesas: SpaceX, Anthropic y OpenAI, unos gigantes tecnológicos valorados en tres billones de dólares, calientan motores para salir a bolsa, aunque ninguna de las tres en estos momentos esté ganando dinero. Es una combinación sin precedentes en la historia de Estados Unidos, que está a la espera de la mayor colocación bursátil de la historia de tres empresas innovadoras, pero en gran medida todavía deficitarias.

Se atribuye valor a las expectativas, en un momento en que la economía mundial atraviesa tiempos turbulentos con la guerra en el golfo Pérsico.

Pronto las llamadas Siete Magníficas podrían pasar a ser diez, y Wall Street acentuaría todavía más su dominio sobre el resto, ya que podría concentrar casi la mitad de la capitalización empresarial mundial. “Una vez que superemos esa etapa de excitación en la que todo el mundo se quiere apuntar, va a ser realmente crítico para estas empresas mostrar exactamente cuáles son sus beneficios”, dijo Anthony Saglimbene, jefe de estrategia de mercados de Ameriprise, a Reuters.

De entrada, hay que decir que no sería la primera vez. Obtener ganancias no es una condición necesaria para salir a cotizar (sí para formar parte de algunos índices, como el SP500, por ejemplo). Se han dado numerosos casos. Sin ir muy lejos, los que empiezan a tener unos cuantos años a sus espaldas se deben de acordar de Terra, el portal de Telefónica que en plena burbuja puntocom prometía ser la puerta de entrada de internet y que acabó tiempo después incluso fuera del parquet.

En Europa, el caso más llamativo fue el de Spotify. El gigante del streaming salió a cotizar en el 2018 y estuvo seis ejercicios anotando pérdidas netas, hasta el 2024 (por cierto, las acciones desde su debut se han revalorizado casi un 200%).

Anthropic y OpenAI nunca han ganado dinero, mientras que SpaceX ahora está en pérdidas anuales

Si volvemos a Estados Unidos, la app de movilidad Uber estuvo cuatro años quemando caja entre el 2019 y el 2023, hasta la redefinición de su negocio. Mientras que el líder de los alquileres turísticos Airbnb solo tuvo que aguantar dos años desde su estreno en bolsa para ser rentable, con la pandemia de por medio. En cuanto a la firma de furgonetas eléctricas Rivian, una de las diez mayores salidas al mercado de la historia, continúa sin anotarse ganancias netas desde entonces (2021). Esta situación, como se ve, es frecuente sobre todo entre las tecnológicas, que al comienzo están muy necesitadas de capital para arrancar el negocio. Y prefieren priorizar aumen­tar la base de sus clientes por encima de la rentabilidad.

Las tres empresas que han anunciado su próximo estreno este año han decidido acudir al mercado por varias razones. “Muchas de ellas ya han conseguido captar todo el dinero posible mediante rondas de financiación e inyecciones de capital. Cuando esta vía se agota, entonces solo queda el mercado. Toman la decisión de recurrir a bolsa cuando alcanzan una valoración que les permita recaudar la financiación que necesiten”, explica Xavier Brun, director de renta variable en Trea AM y profesor de la UPF-BSM.

“Detrás de su decisión está la ­estrategia del winner takes it all , del ganador que se lo lleva todo. Lo que venden es la posibilidad de que consigan operar en su sector en condiciones casi de monopolio, lo que le daría mucha ventaja ­sobre el resto”, explica este gestor. ¿En qué sentido? SpaceX, la empresa espacial de Elon Musk, es la más cara de las tres: tiene una ­valoración de 1,75 billones de ­dólares, lo que supera el PIB de España. La compañía se anotó una pérdidas económicas de 5.000 millones el año pasado (aunque es cierto que en ejercicios anteriores sí que consiguió un beneficio operativo y demostró algo de capacidad de generar flujo de caja). 

Al mercado el magnate sudafricano le vende un negocio exclusivo de satélites móviles (Starlink) de amplia cobertura, bajo mantenimiento y que puede acaparar una cuota de mercado significativa del negocio satelital. Para Ashwath Dasmodaran, profesor de Finanzas de la Universidad de Nueva York, “se está valorando Space X como si hubiera conquistado Marte y monopolizado el espacio profundo”.

Desde Terra hasta Uber, Airbnb o Spotify, otras tecnológicas han acudido al parquet en números rojos

En cuanto a Open AI, una empresa cuyo precio rondaría el billón de dólares, y su rival, la más pequeña Anthropic (380.000 millones), estamos ante una batalla decisiva para ver quién se quedará con el liderazgo de la IA, aunque ninguna de las dos ha ganado dinero nunca. Si la firma de Sam Altman fue la primera de uso masivo, la de Dario Amodei presume de estar centrada en aplicaciones corporativas de alto valor añadido (lo que permitiría lograr beneficios con mayor rapidez).

Desde el punto de vista del modelo, la clave está en cuál de las dos firmas se asegurará la fidelización. Es decir, la que consiga gestionar los datos para que sea más difícil para el usuario abandonar una a favor de la otra. Siempre que se consigan superar, además de las incógnitas financieras, las incertidumbres sobre regulación, competencia, coste energético, sostenibilidad y disponibilidad de los centros de datos. Gary Marcus, experto en IA y crítico del sector, advierte: “OpenAI necesita recaudar miles de millones solo para mantener las luces encendidas. Una salida a bolsa bajo estas condiciones no es una expansión, es un rescate por parte de los inversores minoristas”.

Al final, habrá que ver quién estará dispuesto en el parquet a comprar un relato empresarial antes de su ejecución. También existe presión por parte de los inversores privados –capital riesgo– que financiaron estas empresas a lo largo de los años y que ansían vender sus participaciones a los que acudan a la salida a bolsa, antes de que el entusiasmo de la IA se acabe enfriando.

Así que la pregunta que ronda ahora mismo la mente de los inversores es la siguiente: ¿las tres hermanas que están a punto de asomarse al mercado accionario serán capaces de hacer algún día lo mismo que las siete grandes tecnológicas que ahora generan beneficios con crecimientos de dos dígitos?

Piergiorgio Sandri

En La Vanguardia desde el 2000. Especializado en Economía internacional, ha cubierto como enviado el Foro Económico de Davos, la OMC o el BCE. Licenciado en Derecho en Roma, Master en Periodismo UB/, PDD del IESE. Premio AECOC.

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