
Estafas, falsas inversiones, consejos interesados… Las fake news económicas se han convertido en un problema grave con consecuencias financieras, sociales y reputacionales para empresas y ciudadanos. Así lo ha advertido este martes el Col·legi d’Economistes de Catalunya durante la presentación del estudio de Las fake de economía y empresa, una investigación que analiza 100 casos reales de contenidos falsos detectados en redes sociales, webs y entornos digitales durante el 2025.
El informe concluye que la suplantación de identidad representa el 33% de las fake news económicas analizadas. Entre los casos más habituales figuran falsos anuncios o recomendaciones financieras que utilizan la imagen de economistas, organismos públicos o entidades privadas para ganar credibilidad y estafar a los usuarios. Le siguen los llamados chiringuitos financieros con un 23% de los casos. Son plataformas no autorizadas que ofrecen supuestos servicios de inversión, con el principal objetivo de estafar. Finalmente, los contenidos de fiscalidad engañosa representan un 13% de las fake news, es decir, consejos en las redes que pueden llevar al engaño.
En todos estos supuestos, los ciberdelincuentes basan sus actuaciones en ganar confianza. “Los ciberdelincuentes generan confianza para que la gente se sume a la compra de activos” y por ello, “lo primero que debemos hacer para prevenir estafas es desconfiar”, apunta Carles Puig de Travy, decano del Col·legi d’Economistes de Catalunya.
En una rueda de prensa para presentar el informa Travy ha alertado que la IA facilita la creación de vídeos, imágenes y audios falsos “con una calidad extraordinaria”, lo que dificulta distinguir entre contenidos reales y manipulados. “La información es un activo económico y cuando falla la confianza, el sistema falla”, afirma. El estudio sostiene que el impacto económico global de la desinformación alcanza los 600.000 millones de dólares anuales -unos 510.000 millones de euros- y subraya que el sector financiero es especialmente vulnerable por la rapidez con la que circula la información y al peso de la confianza de la gente al decidir una inversión.
El criterio humano por encima de todo
La investigación incorpora el trabajo de varios estudiantes de la Universidad de Girona, en que se analizan una veintena de herramientas de inteligencia artificial para detectar las fake news y las deepfakes. Helena Garcia Mostazo, en representación del equipo académico, ha informado que Google Gemini fue considerada la más completa y accesible para verificar contenidos sospechosos, aunque los investigadores insisten en que “ninguna herramienta sustituye el criterio humano”.
Víctor Bottini, el presidente de la comisión de marketing, comunicación y proyección de negocio del Col·legi, ha explicado que el objetivo del estudio es “sensibilizar a la ciudadanía y ofrecer herramientas concretas para detectar fraudes”. Como respuesta al aumento de este fenómeno, el Col·legi crea un observatorio de fakes, que contará con un canal de denuncias conectado con los Mossos d’Esquadra y trabajará en tareas de seguimiento, formación y verificación de contenidos fraudulentos.
