
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo a última hora de este sábado que revisará la última oferta de paz de Irán, pero no descartó reanudar los ataques contra objetivos militares de Teherán si el régimen “se porta mal”.
Trump, hablando con periodistas en Palm Beach (Florida) ayer, dijo que había sido informado sobre la “propuesta del acuerdo” ofrecido por Irán, pero momentos después expresó dudas de que la última oferta iraní fuera satisfactoria.
“Pronto revisaré el plan que Irán acaba de enviarnos, pero no me imagino que vaya a ser aceptable, ya que todavía no han pagado un precio lo suficientemente alto por lo que le han hecho a la Humanidad, y al Mundo, en los últimos 47 años”, afirmó momentos después en una publicación en Truth Social.
El presidente estadounidense ha expresado su frustración por la falta de avances en las negociaciones de paz, y el viernes dijo a los periodistas que no está satisfecho con lo que Irán ha propuesto hasta ahora. Los precios de la energía se han disparado debido al bloqueo del vital estrecho de Ormuz, alimentando los temores en la Casa Blanca de que los republicanos puedan sufrir una gran derrota en las elecciones legislativas de mitad de mandato de noviembre.
“Acabamos de tener una conversación con Irán. Vamos a ver qué pasa”, dijo en ese momento, añadiendo que preferiría no reanudar las hostilidades en una guerra que comenzó con ataques estadounidenses e israelíes a finales de febrero. “Pero diría que no estoy contento”.
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El ministro de Asuntos Exteriores de Irán afirmó que Teherán está listo para continuar los esfuerzos diplomáticos si los estadounidenses cambian su enfoque y evitan las “exigencias excesivas, la retórica amenazante y las acciones provocadoras”.
Las fuerzas armadas de la República Islámica se mantienen “completamente vigilantes”, aseveró Abbas Araghchi.
El estrecho de Ormuz —por el que normalmente fluye alrededor de una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado del mundo— se encuentra en el centro del estancamiento. Irán insiste en que EE.UU. debe poner fin al bloqueo naval de sus puertos antes de que los líderes de Teherán estén dispuestos a reabrir la vía navegable.
La Casa Blanca sostiene que el bloqueo está funcionando al presionar la economía de Irán y asfixiar sus exportaciones de petróleo. Espera obligar a Irán a hacer concesiones continuando con la operación naval.
El país ya ha comenzado a frenar la producción a medida que sus tanques de almacenamiento se llenan, según informó Bloomberg el sábado. Sin embargo, Teherán tiene décadas de experiencia preparándose para diferentes versiones de este escenario. Está reduciendo proactivamente la producción de crudo para anticiparse a los límites de capacidad en lugar de esperar a que los tanques se llenen por completo, según un alto cargo iraní que pidió no ser identificado debido a la sensibilidad de la información.
Trump afirma que los precios de la energía caerán una vez que termine la guerra
Los precios del petróleo se moderaron el viernes tras alcanzar máximos de tiempos de guerra esta semana. El crudo Brent se situó cerca de los 108 dólares por barril, llevando su ganancia semanal al 2,7 %. Los precios de la gasolina en los surtidores de EE.UU. se han disparado y ahora superan con creces los 4 dólares por galón.
Trump ha afirmado en repetidas ocasiones que los precios de la energía caerán rápidamente una vez que termine la guerra, y que las conversaciones con Irán se estaban estancando debido a las divisiones entre sus líderes. Muchos analistas de Oriente Próximo cuestionan la idea de que la culpa sea de las luchas internas y aseguran que, si bien las autoridades iraníes pueden diferir en las tácticas, en gran medida respaldan la adopción de una línea dura contra Washington.
“La discordia no es la fuente del actual estancamiento en las conversaciones, tal como indica la Administración Trump”, señalaron esta semana los analistas de Eurasia Group, Cliff Kupchan y Gregory Brew, en una nota. “Las negociaciones avanzan lentamente porque los líderes de Irán buscan influencia y una mejor oferta por parte de EE.UU.”.
