
El Ejército de Estados Unidos ha anunciado que interceptó dos superpetroleros iraníes que intentaron evadir su bloqueo. El presidente Trump, además, amenazó con atacar a cualquier embarcación iraní que participe del minado del estrecho de Ormuz. mientras Washington continúa obstaculizando los envíos de la república islámica .
Oficialmente, sigue vigente el alto el fuego entre Estados Unidos pero la situación en Ormuz sigue siendo volátil, con Washington obstaculizando los envíos de la república islámica y Teherán abordando a buques mercantes para reafirmar su control del paso marítimo por el que transitan el 20% del crudo de todo el mundo y que mantiene cerrado.
“He ordenado a la Armada de los Estados Unidos que dispare y destruya cualquier embarcación, por pequeña que sea (¡sus 159 buques de guerra están hundidos en el fondo del mar!), que coloque minas en las aguas del Estrecho de Ormuz. No debe haber vacilación alguna. Además, nuestros dragaminas están despejando el Estrecho en este preciso momento. Por la presente, ordeno que continúe esta actividad, ¡pero a una intensidad tres veces mayor! Gracias por su atención a este asunto. Presidente DONALD J. TRUMP”, ha publicado el inquilino de la Casa Blanca en su habitual publicación de madrugada, poco después de desperart, en la red Truth Social que él mismo creó.
Además de la advertencia, la Armada estadounidense forzó a que los buques de gran tamaño para transporte de crudo Hedy y Hero II estén anclados en Chabahar, un puerto iraní en el golfo de Omán, tras ser interceptados previamente esta semana, dijo el Comando Central de EE.UU en X. La firma de análisis Vortexa había señalado previamente que los buques se habían desplazado hacia el mar Arábigo, poniendo a prueba un bloqueo estadounidense que comenzó a inicios de la semana pasada.
Las acciones de cumplimiento del bloqueo sugieren que una cantidad mínima de petróleo está llegando ahora a los mercados globales a través del canal petrolero más importante del mundo. Esto se debe a que, hasta antes de que comenzara el bloqueo estadounidense, Irán había sido el único país enviando volúmenes significativos por esa vía durante la guerra.
El miércoles, Teherán recordó al mundo su capacidad de disuadir a embarcaciones que intentan navegar por el Estrecho, atacando al menos a tres de ellas y desviando a dos hacia sus aguas.
El tránsito por la vía marítima se mantenía en una fracción de los niveles habituales en tiempos de paz a inicios del jueves, profundizando una pérdida de suministro de petróleo que ya se extiende a cientos de millones de barriles.
El mercado petrolero ya enfrenta una pérdida garantizada de suministro de alrededor de 1.000 millones de barriles —en parte debido al tiempo que tomaría reactivar los flujos una vez que el Estrecho reabra—, dijo Russell Hardy, director ejecutivo del principal operador de petróleo Vitol Group, en la cumbre FT Commodities Global en Lausana esta semana.
El Comando Central indicó en su publicación en X que, además de Hedy y Hero II, otro petrolero —el Dorena— ha estado bajo escolta de un destructor de la Marina de EE.UU. en el océano Índico tras intentar previamente violar el cerco.
El bloqueo estadounidense se dirige a la actividad marítima iraní e incluye acciones de cumplimiento en un área fuera del golfo Pérsico.
Tankertrackers.com, que ha monitoreado durante años los flujos de petróleo iraní mediante imágenes satelitales, dijo el miércoles en X que ha observado seis petroleros que de alguna forma han sido interceptados por Estados Unidos.
