Trump devuelve 121.000 millones de dólares por sus aranceles ilegales

Todo depende de cómo sopla el viento de la justicia. De aquel 2 de abril del 2025, jornada en la que el presidente Donald Trump organizó una gran fanfarria para anunciar aranceles a diestro y siniestro a prácticamente todos los países del mundo en lo que suponía desmantelar el sistema mundial de comercio, se ha llegado a este momento en el que la Casa Blanca rinde cuentas por sus abusos con los gravámenes.

La Administración Trump ha reembolsado aproximadamente 121.000 millones de dólares en aranceles (incluidos intereses) que el Tribunal Supremo declaró ilegales en febrero. Esto significa que ha devuelto alrededor del 60% de los 166.000 millones de dólares que la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) recaudó sobre las importaciones.

La devolución supone el 60% de los 166.000 millones recaudados a partir del “día de la liberación”

El ritmo de los reembolsos se ha acelerado en los últimos meses. Solo en junio, el Tesoro devolvió 49.200 millones de dólares en reintegros aduaneros, más del doble de los aproximadamente 22.000 millones desembolsados en mayo.

En conjunto, esos dos meses representaron cerca del 42% del total que aún se debía en ese momento, a medida que la CBP ampliaba las categorías de importaciones elegibles para presentar reclamaciones a través de su portal en internet.

La magnitud del trabajo pendiente sigue siendo todavía considerable. El número de partes afectadas supera los 330.000 importadores, correspondientes a más de 53 millones de registros sobre importación. Además, cerca de 20.000 reembolsos, por un total aproximado de 1.600 millones de dólares, permanecen en suspenso porque los importadores no han proporcionado la información bancaria requerida.

El monto acumulado hasta finales de julio fue consignado en la documentación presentada este martes por funcionarios de aduanas de EE.UU.

Trump ha convertido los aranceles en un pilar central de su política exterior y comercial, a pesar de los reveses legales y de las críticas de la mayoría de analistas. Los críticos han señalado que los reembolsos no han llegado a los hogares, sino que han ido a parar a las empresas importadoras. Los ciudadanos, como muchos pronosticaron, son en definitiva las verdaderas víctimas de esa política. Los precios en los supermercados están muy por encima de lo que estaban a principios del pasado año y la confianza de los consumidores ha caído a niveles no vistos en décadas.

“Trump está enviando los reembolsos a las empresas, no a los trabajadores. Hasta el último centavo de esos reembolsos debería volver a los consumidores estadounidenses”, declaró el representante demócrata por Texas Greg Casar.

El Tribunal Supremo falló el 20 de febrero en contra de la mayoría de los aranceles de mayor alcance impuestos por Trump. El fallo consideró que la ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) no autoriza al presidente a imponer unilateralmente aranceles sobre bienes importados de socios comerciales.

El presidente respondió a ese fallo intensificando su campaña comercial, calificando de desleales a los jueces del máximo tribunal –sobre todo a los dos que él nombró, Neil Gorsuch y Amy Coney Barrett– e imponiendo nuevos aranceles temporales del 10% al amparo de una autoridad legal distinta que, al igual que la IEEPA, ningún otro mandatario estadounidense había utilizado anteriormente para imponer aranceles.

Mientras Trump busca otros aranceles, los reintegros van a las empresas y el daño, a los ciudadanos

Cuando esos aranceles expiraron el mes pasado, Trump impuso una nueva ronda de aranceles globales en virtud de la Sección 301 de la ley de Comercio de 1974, destinada a combatir prácticas económicas desleales o discriminatorias por parte de otros países. Esos aranceles están siendo impugnados ante los tribunales por pequeñas empresas, así como por 25 estados.

“La CBP ha cumplido plenamente con todas las decisiones del Tribunal de Comercio Internacional y de otros tribunales relativas a los reembolsos bajo la ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA)”, declaró el portavoz de la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.

Las solicitudes de devolución pueden ser presentadas por importadores o agentes de aduanas a través de un mecanismo en línea denominado CAPE, habilitado el pasado abril. Las peticiones son revisadas de manera individual. Al día siguiente de la puesta en marcha del CAPE, Trump sugirió a las empresas que sería una buena decisión no buscar recuperar el dinero pagado por los aranceles ilegales

Francesc Peiron Arques

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