El ejército ucraniano sigue atacando con drones a Rusia tras iniciar esta semana la segunda mayor ofensiva desde el inicio de la guerra en el 2022. La pasada noche lanzó cerca de 400 drones contra dos refinerías en el sur y suroeste del país, según informaron las autoridades locales y medios independientes. Paralelamente, Rusia ha bombardeado Kyiv y la región circundante causando cuatro víctimas mortales, entre ellas un niño.
El gobernador de Samara, Viacheslav Fedoríschev, anunció que la región rusa había sido objetivo de ataques por parte del bando ucraniano, si bien no puntualizó qué infraestructuras resultaron dañadas. No obstante, concretó que los servicios de emergencias estaban trabajando en el lugar de la caída de los drones.
El canal de Telegram ucraniano Exilenova+ y el canal independiente ruso Astra indicaron que el ataque provocó un incendio en la refinería de Sizrán, perteneciente a la estatal rusa Rosneft, instalación que ya ha sido objeto de varios ataques ucranianos en los últimos tiempos.
Además, en la sureña región de Krasnodar, se desató un incendio en la refinería de Ilsk, según las autoridades locales. A consecuencia del incidente resultaron heridas cinco personas, añadieron. Los repetidos ataques ucranianos contra instalaciones petroleras han provocado escasez de combustible en el país.
Rusia asegura que ha derribado 397 drones ucranianos
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso reportó este sábado el derribo de 397 drones ucranianos sobre varias regiones rusas, la anexionada península de Crimea y el mar de Azov. Asimismo, un dron impactó en un buque que transportaba armas para el ejército ucraniano al este de Odesa, según Reuters citando a una agencia de noticias de Rusia.
Paralelamente, el ejército ruso bombardeó la madrugada del sábado la capital ucraniana y la región colindante a Kyiv matando a cuatro personas, entre ellas un niño, según funcionarios locales. Los residentes sufren constantes bombardeos de drones y misiles que las debilitadas defensas aéreas de Kyiv luchan por contrarrestar en medio de la invasión a gran escala de Moscú, que ya dura cuatro años.

Entre las víctimas mortales de este último ataque hay dos abuelos y su nieto de 3 años que fallecieron después de que varios drones rusos destruyeran su casa en el distrito de Brozar, al noreste de la capital ucraniana. Otros tres miembros de la misma familia y un vecino que acudió en su ayuda fueron hospitalizados. El ataque redujo la casa a escombros y destrozó dependencias y automóviles.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, informó de que al menos otra persona murió en el ataque contra infraestructura civil. En su informe diario, la fuerza aérea de Ucrania detalló que había derribado o interceptado 135 de los 151 drones lanzados por Rusia durante la noche y ninguno de los seis misiles balísticos lanzados por Rusia a causa de la escasez de interceptores Patriot, el principal arma de suministro occidental que utiliza contra este tipo de misiles. El ejército ruso ha bombardeado áreas civiles de Ucrania, aunque Moscú insiste en que sus fuerzas solo atacan instalaciones militares.
El ministro de Asuntos Exteriores, Andrii Sybiha, anunció que un tren de pasajeros en la región ucraniana de Sumi también fue atacado, y que se registraron ataques en las regiones de Cherníhiv y Dnipro. “Instamos a nuestros socios a que tomen medidas concretas para fortalecer el escudo aéreo de Ucrania y aumentar el costo de prolongar esta guerra para Moscú”, declaró el ministro en la red social X.
El Ministerio de Defensa ruso confirmó un ataque contra un depósito de combustible en Kyiv y señaló que otro objetivo de los ataques nocturnos fue una planta que produce componentes para los misiles ucranianos Flamingo.
