Para explicar, de una forma fácil, a qué se dedica la startup Walter, Carlos Andión Rodríguez indica que son “la mano derecha de los informáticos de las empresas porque les ayudamos a centralizar la compra o el leasing de material informático a escala global”. Tanto es así que el propio nombre de esta empresa emergente es el resultado de preguntarle a la inteligencia artificial por el nombre más común entre las personas que se dedican a trabajos informáticos en el mundo anglosajón.
Los fundadores de Walter son Marc Ginjaume Gómez, Carlos Andión Rodríguez y Juan José Dávila Santander. Los emprendedores constituyeron la empresa en enero de este año animados por el primero de ellos, quien explica que tenía el sueño de emprender. El sueño de Ginjaume no solo se ha cumplido, sino que parece crecer tan rápido como las empresas a las que los tres socios buscan ayudar.

“Nos dirigimos a compañías tecnológicas de entre 50 y 1.000 empleados que están creciendo rápidamente y tienen la necesidad de equipar con material informático a una plantilla en aumento y con presencia global”, explica Ginjaume. Además de ayudar a sus clientes en la adquisición de equipamiento informático (tanto hardware como software), Walter ofrece financiación, soporte informático y soluciones de ciberseguridad. Operan en 150 países y prometen entregas en 48 horas gracias a acuerdos con unos 300 proveedores globales.
La startup ya cuenta con un porfolio de más de 30 clientes de cinco países (España, Italia, Alemania, Estados Unidos y Singapur) y el reto actual de los fundadores es ganar terreno en el mercado estadounidense, al mismo tiempo que siguen expandiéndose por Europa. Entre los clientes destacan firmas como Orbio AI, Murphy AI, Bizaway, Sateliot, Amphora o PropHero.
Walter crece rápidamente. Con sede en Barcelona y una plantilla de apenas cinco personas, la compañía ha superado los 250.000 euros de facturación mensual en tan solo cuatro meses de actividad. Al ritmo actual de crecimiento, los emprendedores prevén cerrar su primer año de vida con una plantilla de ocho personas y una facturación por encima de los tres millones de euros.
La clave del éxito, según los cofundadores, hay que buscarla en la inteligencia artificial. “Podemos hacer mucho con muy poco gracias a la automatización y la inteligencia artificial, lo que nos permite tener un equipo reducido y muy eficiente”, asegura Andión.
