
A José Luis Rodríguez Zapatero se le acumulan los problemas. El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama le investiga al considerarlo el líder de una trama que se enriqueció presuntamente con el rescate de la compañía aérea Plus Ultra. En paralelo, la Agencia Tributaria ha iniciado una inspección sobre sus declaraciones, la de su mujer, Sonsoles Espinosa, y las de sus hijas, Laura y Alba, entre los años 2021 y 2024.
Demasiados frentes abiertos para el expresidente socialista que hoy ha presentado un escrito ante el juez Calama y ante Hacienda para reclamar que se suspenda esa inspección tributaria ya que está siendo investigado por la Audiencia Nacional. Rodríguez Zapatero asegura que la inspección tributaria abierta contra él y contra su familia es “unilateral” y que se ha iniciado “caprichosamente”.
Una alternativa diabólica
En ese escrito el expresidente del Gobierno ha pedido a la Agencia Tributaria que declare “la nulidad de las comunicaciones de inicio de actuaciones inspectoras, o al menos de sus requerimientos de documentación y consentimiento bancario”: “La AEAT es plenamente consciente de que ha iniciado un procedimiento inspector que es de todo punto improcedente, ya que ella misma sabe que procede suspender inmediatamente el mismo hasta tanto se resuelva el asunto por la jurisdicción penal”, sostiene Rodríguez Zapatero.
Y añade que el hecho de que Hacienda pida su colaboración y la de su esposa le sitúa “en una alternativa constitucionalmente diabólica, pues colaborar activamente con las AEAT puede ser utilizado en su contra en el proceso penal o, en el caso contrario, exponerse a reproches administrativos por resistencia, obstrucción, excusa o negativa”.

