Dos detenidos por su lealtad al Estado Islámico tras tratar de lanzar bombas contra una protesta de ultras

Los fiscales federales acusaron este lunes a dos jóvenes de intentar apoyar al Estado Islámico (EI) después de que una bomba casera fuera lanzada el sábado sin explosionar cerca de Gracie Mansion, la residencia oficial del alcalde de Nueva York, el musulmán Zohran Mamdani.

También fue recuperado otro artefacto improvisado similar, ambos con el potencial de causar daños e incluso matar, según los investigadores, durante una convocatoria anti Islam y la contra manifestación correspondiente a la que asistieron  los arrestados.

“Esto es un acto inspirado por el Estado Islámico”, remarcó Jessicca Tisch, comisionada del Departamento de Policía (NYPD), en rueda de prensa. Los dos sospechosos, Emir Balat, de 19 años, e Ibrahim Kayumi, de 19, son de Pensilvania, llegaron en coche poco antes de la protesta y pasaron este lunes a disposición judicial, esposados y con los tobillos encadenados.

Les imputaron el uso de armas de destrucción masiva. Kayumi aludió a la inspiración del EI y Balat aseguró que, siempre a partir de la versión policial, pretendían causar una matanza mayor que en el maratón de Boston. Aquel 15 de abril del 2013 murieron cuatro personas y 282 resultaron heridas. Que dieran apoyo al EI eso no significa que hayan interactuado personalmente con la organización terrorista ni hayan sido reclutados formalmente, precisaron fuentes policiales.

“Emir Balat e Ibrahim Kayumi han sido acusados de cometer un atroz acto de terrorismo y de proclamar su lealtad a EI. Deben rendir cuentas plenamente por sus acciones”, señaló el alcalde. “Seguiremos manteniendo seguros a los neoyorquinos. No toleraremos el terrorismo ni la violencia en nuestra ciudad”, prometió Mamdani.

Hay que remontarse a la caótica situación que se vivió el pasado sábado. La foto tomada muestra a un hombre, que luce camiseta con el lema “Persas por Trump” en plena guerra en Irán, mientras quita el envoltorio de un cochinillo asado. A su lado, otro se chupa los dedos.

Jake Lang, de la extrema derecha y organizador de la protesta frente a la residencia del alcalde Mamdani, arengan a los escasos seguidores que acudieron a su llamada 
Jake Lang, de la extrema derecha y organizador de la protesta frente a la residencia del alcalde Mamdani, arengan a los escasos seguidores que acudieron a su llamada Angelina Katsanis / Ap-LaPresse

Éste otro responde por Jake Lang, influencer de extrema derecha, toda una personalidad en las redes después de que el presidente de Estados Unidos anulara el año pasado la pena de cárcel que recibió por utilizar un bate de béisbol para atacar a los uniformados que custodiaban el Congreso el 6 de enero del 2021, cuando el perdedor Donald Trump trató de perpetuarse en el pode tras las elecciones de noviembre del 2020.

Lang, que ya lideró recientemente protestas racistas y xenófobas en Minneapolis, convocó ese sábado una manifestación ante Gracie Mansion, en el Upper East de Manhattan, donde se ha mudado Zohran Mamdani, el primer alcalde musulmán en la historia de la ciudad. La protesta respondía al lema “Detengan la toma islámica de Nueva York”.

A su llamada respondieron unos 20 fanáticos ultra, en tanto que el grupo de los contra manifestantes reunió a un centenar. Habría podido ser una más de tantas ocasiones de gritos y roces entre unos y otros a pesar de la separación con vallas y uniformados. Pero el asunto ha ido a más al descubrirse esas dos bombas.

Hacia el final de ese encuentro, un hombre pareció encender un pequeño objeto negro y lo arrojó sobre una acera. Los agentes de policía se apresuraron a arrestarlo a él y a otro hombre mientras el dispositivo emitía humo. No pasó de ahí.

Tisch sostuvo que los análisis de ese par de artefactos hallados en la protesta de la extrema derecha determinaron que uno contenía TATP, “un explosivo casero peligroso y altamente volátil que ha sido utilizado en ataques en todo el mundo”.

Según Mamdani, que también intervino en la rueda de prensa, “los artefactos estaban destinados a herir, mutilar o algo peor. Pero no detonaron y nadie resultó herido”, subrayó. La policía recuperó un tercer dispositivo dentro de un coche aparcado en esa zona, pero los artificiero del NYPD descartaron que tuviera explosivo en su interior.

El alcalde calificó la protesta convocada por Lang de vil y “arraigada en la supremacía blanca”, si bien remarcó que no vacilará en su creencia de que este tipo de manifestaciones “debe permitirse que ocurran”.

Francesc Peiron Arques

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