
El precio del petróleo Brent, de referencia en Europa, sube este martes alrededor de un 3%, hasta los 103 dólares, situándose muy por encima de la cota de los 72 dólares que presentaba antes del ataque sobre Irán por parte de Estados Unidos e Israel. Una senda similar a la que sigue el barril de crudo West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, cuyo precio escala más de un 3%, hasta los 95 dólares por barril.
El crudo se encarece nuevamente este martes tras la tregua registrada en la sesión anterior, cuando el Brent cayó un 2,8 % y el WTI perdió un 5,3 % después de que algunos buques lograran atravesar el estratégico estrecho de Ormuz. Este nuevo aumento responde a los recientes acontecimientos en el conflicto bélico en Irán, que ha reanudado su ofensiva contra los Emiratos Árabes Unidos, donde el yacimiento de gas de Shah ha sufrido un ataque con drones y se ha producido un incendio en el puerto de Fujaira que ha obligado a la petrolera estatal de Abu Dabi a suspender sus cargamentos.
La decisión de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) de liberar 400 millones de barriles de reservas estratégicas —la mayor en su historia— se suma a la iniciativa de Estados Unidos, que aportará otros 172 millones de barriles, los cuales comenzarán a llegar al mercado a finales de esta semana. Por el momento, este aumento de la oferta no logra frenar la subida de los precios en el mercado petrolero.
Los precios del crudo se están viendo afectados por la expectativa de que la guerra se alargue más de lo esperado y por los problemas en el estrecho de Ormuz, donde han sido atacados varios barcos petroleros desde que empezó la ofensiva. La casi paralización del tráfico marítimo en este enclave estratégico por el que circula alrededor del 20% del comercio mundial de petróleo y gas licuado ha obligado a los productores del Golfo a reducir la producción, contribuyendo, al mismo tiempo, a la escalada del precio del crudo y del gas natural.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha advertido de que los países de la OTAN enfrentan “muy mal futuro” si no ayudan a Washington a recuperar el tránsito en el paso marítimo bloqueado por Irán. Sin embargo, los ministros de Exteriores de la Unión Europea han descartado enviar fragatas para tratar de reabrir el estrecho de Ormuz, aunque sí han resaltado la importancia de permitir el tránsito de barcos.
Los jefes diplomáticos de los Veintisiete no ven viable enviar buques europeos para forzar la reapertura del paso marítimo y han apostado por la prudencia y la vía diplomática, al tiempo que han mostrado escepticismo ante la posibilidad de ampliar el mandato de la misión naval europea ‘Aspides’ al estrecho de Ormuz.
Ligeras ganancias en las principales bolsas europeas
En este contexto, los inversores se mantienen prudentes. “Los riesgos siguen siendo graves: basta con que una milicia iraní dispare un misil o coloque una mina en un petrolero que pase por allí para reavivar toda la situación”, señala Tony Sycamore, analista de mercado de IG. Los principales índices europeos han abierto prácticamente planos, si bien a medida que ha ido avanzando la jornada han entrado en terreno positivo. Este es el caso del Ibex, que en la media sesión ganaba alrededor de un 0,80%. Tendencia similar a la que registraban plazas europeas como Frankfurt, Londres, Paris y Milán.
Los inversores concentran su atención en la reunión que esta semana celebrarán el Banco Central Europeo (BCE) y la Reserva Federal, en la que se espera que ambos mantengan los tipos de interés sin cambios. Por su parte, los bancos centrales de Reino Unido, Japón, Canadá, Suiza y Suecia también se reúnen esta semana por primera vez desde que comenzó la guerra con Irán. Esta mañana, en Australia, el banco central votó por elevar el tipo de interés de referencia para sus operaciones en un cuarto de punto, hasta el 4,10%, en la segunda subida consecutiva del precio del dinero, que alcanza así su nivel más alto desde abril del 2025.
