Von der Leyen sugiere retrasar el cierre de las centrales nucleares

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, sigue abrazando la energía nuclear. Después del giro radical que dio la semana pasada al considerar que desconectarse demasiado rápido había sido un “error estratégico” de Europa, este lunes sugirió a los países europeos considerar una prórroga de la vida de las centrales nucleares como una de las posibles medidas para afrontar el incremento de los precios de la energía derivados de la guerra de Irán.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en el Europarlamento 
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en el Europarlamento RONALD WITTEK / EFE

En una carta abierta a los mandatarios comunitarios previa a la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que se celebrará el jueves en Bruselas, Von der Leyen indicó que “evitar la jubilación prematura de activos, como las instalaciones nucleares existentes, que pueden proporcionar electricidad fiable, de bajo coste y con bajas emisiones, también podría desempeñar un papel” en combatir los elevados precios de la energía. Algo que en España podría tener consecuencias, mientras las eléctricas piden prolongar la vida de la central nuclear de Almaraz hasta el 2030.

La alemana considera que evitar su jubilación prematura puede ayudar a mitigar los precios de la energía

La conservadora alemana no fue más allá, pero esta afirmación sí representa un paso ulterior tras decir la semana pasada en París “fue un error estratégico por parte de Europa dar la espalda a una fuente de energía fiable, asequible y con bajas emisiones”. Su cambio de opinión sorprendió, puesto que Von der Leyen fue ministra en los gobiernos de Angela Merkel, bajo cuyo mandato Alemania decidió, después del accidente de la central japonesa de Fukushima, desconectarse de la energía nuclear en el 2022.

Las palabras de Von der Leyen no son compartidas en todo su equipo de comisarios. La vicepresidenta ejecutiva Teresa Ribera ya trató de frenar este impulso la semana pasada al recordar que la Comisión Europea no puede “intervenir en la política energética nacional”, sino que esto es una competencia de los Estados miembros.

Bruselas se quiere mover porque la factura de la guerra abierta entre Estados Unidos, Israel e Irán se agrava. En esta carta abierta a los líderes de los Veintisiete, Von der Leyen indicó que el impacto del conflicto en Oriente Medio es “cada vez más pronunciado” ya que, en estas tres semanas, Europa ha gastado 6.000 millones de euros más en importaciones de combustibles fósiles, “un recordatorio directo del precio que pagamos por nuestra dependencia”.

La presidenta del Ejecutivo comunitario llama a tomar medidas por si el conflicto se prolonga, que deben ser “temporales y específicas”. Sobre todo, para no retrasar la descarbonización del sistema energético. Por ejemplo, a través de esta prórroga de la vida útil de las centrales nucleares o de contratos de compra de electricidad de larga duración.

La alemana también indicó que la Comisión evaluará “caso por caso” el impacto de los mecanismos nacionales de emergencia destinados a limitar los efectos de los altos precios del gas sobre el mercado eléctrico, a los que algunos Estados miembro han recurrido en el pasado, como subvencionar o fijar un tope al precio de la generación eléctrica con gas.

Anna Buj Cussó

Corresponsal en Bruselas. Antes, al frente de la corresponsalía en Italia y el Vaticano de La Vanguardia y RAC1 (2018-2024). Es autora de ‘Laboratori Itàlia’ (Pòrtic, 2024).

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