La defensa de Maduro pretende que el caso se desestime por irregularidades del Gobierno

La defensa de Nicolás Maduro, el presidente de Venezuela secuestrado el pasado 3 de enero en una rápida intervención militar de Estados Unidos en Caracas, han perdido la primera batalla de su estrategia. Los abogados de  Maduro y su esposa Cilia Flores habían pedido la desestimación del caso por irregularidades del Gobierno por aplicar “un bloqueo ilegal de fondos”, que entre otras cosas les impide su propia defensa, pero el juez lo ha descartado rápidamente durante la segunda audencia del jefe de Estado depuesto y su cónyuge ante la justicia en Nueva York.

Caricatura de Nicolás Maduro y Cilia Flores durante la audiencia de este jueves en el juzgado de Nueva Yor
Caricatura de Nicolás Maduro y Cilia Flores durante la audiencia de este jueves en el juzgado de Nueva YorJane Rosenberg / Reuters

Los defensores del matrimonio, Barry J. Pollack y Mark E. Donnelly, presentaron recientemente un documento solicitando la desestimación de los cargos. Alegan que la administración estadounidense, a través de la Oficina de Control de Activos (OFAC), revocó las licencias que permitían usar fondos venezolanos para sufragar su defensa, calificándolo de “error administrativo”.

La defensa sostiene que esto vulnera la Sexta Enmienda de la Constitución estadounidense y que la oferta de asignarles defensores de oficio no es válida, pues les priva del derecho a elegir a sus representantes.

El juez de distrito Alvin Hellerstein, de 92años, cuestionó  la justificación de la Casa Blanca para impedir que Maduro pueda recurrir a fondos venezolanos, pero dejó claro que eso no era motivo para desestimar el caso.

La comitiva motorizada que trasladó al presidente depuesto de Venezuela del Centro de Detención de Brooklyn al juzgado neoyorquino. 
La comitiva motorizada que trasladó al presidente depuesto de Venezuela del Centro de Detención de Brooklyn al juzgado neoyorquino. LEONARDO MUNOZ / AFP

Nicolás Maduro, de 63 años, y Cilia Flores, de 69, acudieron a la audiencia en un tribunal federal de Manhattan vestidos con el uniforme carcelario de color beige, cuando ya se han cumpliado casi tres meses de su derrocamiento a la fuerza para ser trasladado a Estados Unidos.

Maduro, de 63 años, está acusado de cuatro cargos: tres de conspiración para cometer narcoterrorismo, importar cocaína y poseer ametralladoras y artefactos destructivos; y un cuarto delito de posesión de esas armas..El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este jueves que se iban a presentar más acusaciones contra el mandatario venezolano, pero no ofreció más detalles.

La defensa de Maduro alega que EE.UU. revocó las licencias que permitían usar fondos venezolanos 

A Cilia Flores, de 69 años, la acusan de otros cuatro cargos relacionados: dos de conspiración para importar cocaína, uno de conspiración para poseer armas y otro de posesión de armas.

“Vamos a ver a un presidente delgado, atleta, está haciendo ejercicio todos los días”, señaló Nicolás Maduro Guerra, conocido como Nicolasito, diputado e hijo del expresidente encarcelado en Nueva York, en un vídeo publicado en la red X por la periodista de Telesur Madelein García. “Está bien, muy animado y con fuerza”, añadió.

El diputado también dijo que la primera dama, Cilia Flores, quien también fue capturada en la operación del pasado 3 de enero en Caracas, está “firme y alerta”.

En su primera comparecencia, Maduro se declaró “no culpable” y se definió a sí mismo como un “prisionero de guerra”, e insistió en que es el presidente legítimo de Venezuela.

Maduro se encuentra encarcelado en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn, cárcel que ha albergado a notorias figuras como el rapero Sean “Diddy” Combs. Compareció ante el juez federal Hellerstein, de 92 años, edad que provoca no pocas críticas y más después de un reportaje del The New York Times que asegura que se durmió en una vista.

El Centro de Detención Metropolitano donde se encuentra Maduro ha sido criticado por condiciones “inhumanas”

La diferencia entre aquella primera cita y la de hoy reside en el sentido de la irrelevancia que cada día más tiene Maduro en su país. Su heredera, Delcy Rodríguez, la que fuera su mano derecha, que le ha traicionado pactando con el enemigo y dirige Venezuela bajo un acuerdo con EE.UU.

Pese al optimismo de Nicolasito, la realidad de la prisión en la que están sus padres es muy distinta a la de un hotel. El MDC, Centro de Detención Metropolitano, ha sido criticado durante años por condiciones descritas como peligrosas e inhumanas. Algunos abogados y detenidos hasta han llegado a describir el centro como un “infierno en la Tierra” en medio de acusaciones de condiciones insalubres, inseguridad y aislamientos prolongados.

Manifestantes a favor de la libertad de Cháez protestan en las calles de Nueva York. 
Manifestantes a favor de la libertad de Cháez protestan en las calles de Nueva York. JUAN BARRETO / AFP

Las figuras de alto perfil suelen estar separadas de la población reclusa general por razones de seguridad. “Esperaría que su rutina sea de 23 horas al día en encierro”, explicó a la CNN Cameron Lindsay, exdirector del centro. Eso implica confinamiento casi total en una celda, comidas entregadas a través de una ranura en la puerta y poco o ningún contacto con otros internos.

La reacción popular

Protestas frente al tribunal: “Manos fuera de Venezuela”

Escasas 20 personas se manifestaban frente al edificio judicial del bajo Manhattan a falta todavía de un par de horas para la audiencia. Era una protesta a favor de Maduro y Flores. “Manos fuera de Venezuela”, coreaban.
“Hemos venido a oponernos al secuestro de maduro y flores. Maduro es el líder elegido democráticamente por los venezolanos”, dijo Egtesham Ahmed, de la organización Freedom Road Socialist (FRSO). “Estamos en contra de la intervención en Venezuela, Iran y otros países”, añadió. “No soy venezolano pero estuve allí en diciembre y es una falta de respeto tratar al pueblo venezolano como si fuera monolítico. Hablé con mucha gente y había muchos a favor del presidente. También había críticos pero todos estaban de acuerdo en que Estados Unidos no puede dictar la política venezolana. Los venezolanos tienen el derecho fundamental a su auto determinación”, recalcó. Otro, identificado como Prince, neoyorquino de padres colombianos y uno de los pocos que hablaba en español, denunció que, si Maduro ha cometido delitos, “deben devolverlo a su país y que lo juzguen allá, bajo la ley venezolana”, subrayó. “A Trump no le importa la ley internacional, solo hay que ver el bombardeo de la escuela de Irán donde murieron 160 niñas”, recordó.
Hubo momentos de tensión porque había unos cuantos venezolanos de “los nueve millones” de la diáspora, como recordaron. “Deberían cantar el himno nacional pero no se lo saben, ninguno de ellos es venezolano, les pagan 2000 dólares para venir aquí”, tercio uno de los contrarios al régimen. “Lo que queremos es que limpien a todos los del régimen y salgan los presos políticos”, afirmó mientras retransmitía en directo para las redes desde su móvil.
Junto a la pancarta a favor de Maduro, Franklin Gaus, uno de los huidos de Venezuela, portaba un muñeco de Maduro presidario. “Esto es lo que hace la izquierda internacional, de donde sale el dinero para pagar a estos falsos manifestantes?, se preguntó. “Estos que están aquí no representan ni saben del dolor que sufrimos en Venezuela. “Solo pido justicia para mis país, para todos”, proclamó. “Se llevaron a a Ali Baba pero dejaron a los 40 ladrones’, denunció. “Lo que queremos es cadena perpetua para Maduro y su esposa”, exigió Nelly Saucet, en medio de gritos de unos contra otros.

Francesc Peiron Arques

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