Exministro de Justicia polaco perseguido por corrupción encuentra asilo en Estados Unidos

El exministro de Justicia polaco, Zbigniew Ziobro, ha huido del asilo político del que disfrutaba en Hungría para refugiarse en Estados Unidos bajo el amparo de Donald Trump, después de que el actual presidente húngaro, Péter Magyar, prometiera su extradición. El fugitivo residía en territorio húngaro bajo la protección del expresidente Viktor Orbán, tras ser acusado en su país de malversación de fondos públicos y de la implementación del software espía Pegasus contra opositores políticos. Ziobro niega categóricamente los cargos y califica la investigación como una “vendetta política” orquestada por el primer ministro polaco, Donald Tusk.

Tras un año de estancia en Budapest, Ziobro confirmó su llegada a territorio estadounidense en una entrevista en directo con la emisora polaca TV Republika, donde declaró que su nueva nación representa la “libertad”, una “por la que realmente puedes luchar”. Según informa el diario Gazeta Wyborcza, el prófugo entró en el país con un visado aprobado personalmente por Trump, pese a las objeciones del secretario de Estado, Marco Rubio, y del embajador en Varsovia, Tom Rose.

El exministro tilda los cargos por los que se le acusa como “fabricados”

Ziobro aprovechó la intervención para calificar los cargos penales como “fabricados” y afirmó que combatirá cualquier intento de extradición ante los tribunales estadounidenses en lugar de regresar a Polonia. Además, acusó a Tusk de interferir en su proceso judicial, citando como prueba una publicación en redes sociales donde el primer ministro afirmaba que Ziobro sería arrestado cuando este aún gozaba de inmunidad parlamentaria. “Donald Tusk no puede escribir ese tuit en Estados Unidos”, sentenció el exministro.

Mientras tanto, la prensa húngara especula con que el propio Orbán y su círculo íntimo podrían emprender el mismo camino hacia el exilio, dado el acelerado desmoronamiento del orbanismo. La Fiscalía polaca investiga a Ziobro, de 55 años, por 26 presuntos delitos, entre los que destacan la pertenencia a organización criminal y la malversación de unos 40 millones de dólares (aproximadamente 34 millones de euros). Paralelamente, la fiscalía húngara ha activado diversas investigaciones sobre fugas de capitales de oligarcas cercanos al anterior régimen, mientras el nuevo Ejecutivo denuncia la destrucción masiva de documentos confidenciales.

De ser hallado culpable, Ziobro podría enfrentarse a una pena de hasta 25 años de prisión. El político huyó a Hungría el año pasado junto a su exviceministro, Marcin Romanowski, donde ambos recibieron protección de Orbán, quien perdió el poder estrepitosamente hace apenas un mes. Ambos pertenecen al PiS, la formación ultraconservadora que gobernó Polonia entre 2015 y 2023.

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