
Cole Allen, el sospechoso de intentar asesinar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca, se ha declarado este lunes no culpable de los cuatro cargos federales en su contra durante una comparecencia ante un tribunal en Washington.
El acusado, que es un ingeniero y profesor de California de 31 años, no ha hablado en el tribunal, ya que su abogado ha sido quien ha presentado la declaración en su nombre.
Allen se enfrenta a cadena perpetua por el delito de intento de magnicidio
Allen, que permanece detenido en lo que avanza el proceso, está acusado de intento de magnicidio, lo que podría acarrearle cadena perpetua, junto a otros dos delitos relacionados con el uso y transporte de armas de fuego y un cuarto por agresión a un agente con un arma mortal.
La fiscalía alega que Allen disparó con una escopeta contra un agente del Servicio Secreto de Estados Unidos e irrumpió en un control de seguridad en un ataque frustrado contra Trump y otros miembros de su Gobierno durante la Cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca.
Inicialmente fue imputado de tres cargos y se agregó un cuarto por supuesta agresión a un agente como parte de una acusación revisada presentada por la Fiscalía del Distrito de Columbia ante un gran jurado, el órgano encargado de determinar si existe causa probable para procesar formalmente a un sospechoso en el sistema judicial del país.
La semana pasada, la jueza Zia Faruqui, a cargo del caso, pidió disculpas a Allen por las duras condiciones a las que fue sometido en prisión, tras pasar varios días en una celda de aislamiento pese a las quejas de sus abogados.
