EE.UU. sopesa desviar a Oriente Medio el armamento destinado a Ucrania

La guerra con Irán ha provocado un consumo de munición tan masivo que el Pentágono se prepara para una decisión drástica: desviar fondos y armamento destinados a Ucrania hacia el frente de Oriente Medio. Según revela The Washington Post, una de las medidas más polémicas que Washington ha notificado al Congreso es la intención de utilizar 750 millones de dólares (650 millones de euros), aportados originalmente por países de la OTAN para asistir a Kyiv, para reponer sus propios inventarios de defensa, mermados por la intensidad del conflicto en el Golfo.

Este movimiento de fondos, cuya transparencia para los aliados europeos es aún incierta, se produce en un momento de agotamiento crítico de las reservas estadounidenses. Los misiles interceptores de defensa aérea, fundamentales tanto para proteger las ciudades ucranianas como para repeler los ataques iraníes, se han convertido en el bien más escaso y disputado.

El programa PURL aporta el 75% de las defensas ucranianas

Hasta ahora, la resistencia ucraniana dependía del programa La Lista de Necesidades Prioritarias de Ucrania (PURL, en sus siglas en inglés). Mediante este mecanismo de la OTAN, los socios europeos compran armas a EE.UU. para enviarlas a Kyiv, asumiendo el coste ante los recortes de la Administración Trump. El PURL proporciona el 75% de los misiles Patriot y la práctica totalidad de los sistemas de defensa aérea de Ucrania.

Sin embargo, el ritmo al que Washington está “quemando” sus existencias en la guerra con Irán ha alarmado a las capitales europeas. Diplomáticos consultados bajo anonimato por el medio estadounidense temen que la voracidad logística de EE.UU. provoque retrasos masivos en los pedidos de Europa, dejando a Ucrania en una situación de vulnerabilidad extrema frente a la aviación rusa.

EE.UU. ha desplazado armamento de otras regiones a Oriente Medio

Para blindar su posición frente a los drones y misiles balísticos iraníes, el Pentágono ya ha comenzado a desplazar sistemas Patriot y unidades de Defensa de Área de Gran Altitud Terminal (THAAD, en sus siglas en inglés) desde otras regiones del mundo. Esta movilización forzosa de activos ha abierto un debate interno sobre cuánta capacidad de defensa puede seguir cediendo Washington a Zelenski sin comprometer la seguridad estratégica de sus tropas en Oriente Medio.

La Administración Trump, consciente de la limitada capacidad de reacción de su industria de defensa para responder a dos crisis simultáneas, ya prepara una solicitud de presupuesto suplementario al Congreso que podría superar los 150.000 millones de euros. El objetivo es intentar acelerar una producción que, por ahora, no es capaz de seguir el ritmo de los combates.

Ucrania reconoce estar en un periodo de “considerable incertidumbre”

Mientras el Pentágono intenta calmar a sus socios asegurando que todos tendrán lo necesario para ganar, la embajadora de Ucrania en EE.UU., Olga Stefanishyna, ha reconocido que el país atraviesa un periodo de “considerable incertidumbre”. La interrupción del flujo de armamento de alta gama no es solo una posibilidad técnica, sino una realidad política que depende directamente de cuánto tiempo más se prolongue la guerra en Oriente Medio.

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