El cierre parcial de gobierno en EE.UU. se alarga entre divisiones republicanas para financiar Seguridad Nacional

Los demócratas lograron anoche una importante victoria en el Capitolio de Estados Unidos. En una votación de urgencia a las 2 de la madrugada, el Senado aprobó de manera unánime financiar el Departamento de Seguridad Nacional, sin incluir fondos para el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) ni la Patrulla Fronteriza. Después de 41 días de cierre parcial de la Administración, uno de los más prolongados de la historia, los senadores republicanos han cedido para aliviar la caótica situación en los aeropuertos, donde se han sucedido largas colas ante la ausencia de trabajadores de seguridad, que llevan sin cobrar desde el 14 de febrero.

Sin embargo, la medida no tendrá la misma suerte en la Cámara de Representantes, donde su presidente, el republicano Mike Johnson, ha anunciado que su bancada rechazará la iniciativa. “Esta jugada que hicieron anoche es una broma”, ha dicho en una rueda de prensa, tras reunirse con sus colegas republicanos y hablar con el presidente Donald Trump. “Me parece inconcebible que los demócratas forzaran algún tipo de negociación a las tres de la mañana e intentaran imponerle esto al pueblo estadounidense”, ha añadido, denunciando que el proyecto de ley del Senado no incluye financiación para las agencias migratorias.

Mike Johnson, presidente de la Cámara de Representantes

“Esta jugada que hicieron anoche es una broma. Es inconcebible que los demócratas intenten imponerle esto al pueblo”

En su lugar, Johnson ha anunciado que los republicanos de la Cámara de Representantes presentarán otro proyecto de ley provisional para prorrogar dos meses la financiación actual de todo el Departamento de Seguridad Nacional. “Vamos a enviarlo al Senado y esperamos que lo acepten”, ha dicho Johnson, a pesar de que los demócratas han dejado claro que no aprobarán una medida que incluya fondos para ICE y la Patrulla Fronteriza. Johnson ha asegurado que su postura está alineada con la del presidente Trump, quien “entiende lo que estamos haciendo y nos apoya”.

La aprobación en el Senado de esta noche había dado señales para el optimismo, pues suponía un primer paso hacia el desbloqueo después de semanas de negociaciones fallidas. A raíz de los asesinatos de dos estadounidenses a manos de la policía migratoria, los demócratas se opusieron a votar a favor de una ley que financiara al ICE y la Patrulla Fronteriza si no se incluían cambios en ambas agencias.

Durante el último mes y medio, varias agencias se han quedado sin financiación, aunque el cierre de gobierno ha afectado de manera más visible a los trabajadores de seguridad aeroportuaria y a los pasajeros. Cientos de funcionarios de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA) renunciaron o se ausentaron de sus puestos debido a que no estaban cobrando su salario, aunque estaban obligados a trabajar al ser considerados “esenciales”.

Eso provocó colas extraordinariamente largas en algunos de los aeropuertos más concurridos del país, una situación a la que Trump respondió enviando a agentes del ICE, a pesar de que no tienen ningún entrenamiento para garantizar el orden en los aeropuertos. Viendo que la situación no se solucionaba, y que seguía el bloqueo en el Senado, Trump amenazó con enviar también a la Guardia Nacional, amenaza que sigue activa después de que los republicanos en la Cámara de Representantes se hayan negado a votar.

Este viernes, Trump ha decidido tomar cartas sobre el asunto y ha firmado un memorando con el que ordena al Departamento de Seguridad Nacional a pagar a los agentes de la TSA, aunque no ha especificado de dónde saldrán los fondos. “Como presidente, he determinado que estas circunstancias constituyen una situación de emergencia que compromete la seguridad nacional”, ha escrito Trump en el memorando. “En consecuencia, por medio del presente documento ordeno al Secretario de Seguridad Nacional a utilizar fondos para proveer a los empleados de la TSA la compensación que les habría correspondido de no ser por el cierre liderado por los demócratas”, indica el memorando.

Trump ordena al Departamento de Seguridad Nacional a pagar a los trabajadores de seguridad aeroportuaria

A pesar del cierre de gobierno, las agencias migratorias han mantenido su financiación durante los últimos 41 días gracias a la ley aprobada el año pasado en el Congreso. La llamada “gran y hermosa” ley de gasto y rebaja fiscal asignó al ICE decenas de miles de millones de dólares y la convirtió en la mayor agencia federal de aplicación de la ley del mundo, con un presupuesto anual superior al combinado de todas las demás agencias de su tipo en el país. Concretamente, cuadriplicó su presupuesto, de los 10.000 millones de dólares anuales a los 37.500 millones en cada uno de los próximos cuatro años.

Aunque no han logrado la reforma migratoria que exigían, los demócratas han celebrado la aprobación de la medida en el Senado, aunque han señalado que podría haberse “logrado semanas atrás si los republicanos no se hubieran interpuesto”. El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer ha añadido: “Los demócratas mantuvimos firme nuestra oposición a que la milicia descontrolada y letal de Trump reciba más financiamiento sin reformas serias, y seguiremos luchando por dichas reformas”.

Después de que los republicanos de la cámara baja hayan rechazado la medida, Schumer ha dejado claro que los demócratas se opondrán a su propuesta de prorrogar la financiación actual, que “llegará muerta” al Senado. Mientras continúe el bloqueo legislativo, seguirán sin financiación agencias esenciales como la TSA, el fondo federal de emergencias (FEMA) o la Guardia Costera.

Javier de la Sotilla Puig

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