Las acciones de Puig remontaron ayer de nuevo al calor de las negociaciones en curso con la multinacional norteamericana Estée Lauder con vistas a una probable fusión. El grupo de fragancias y cosmética con sede en Barcelona experimentó un ligero avance ayer en el mercado, del 0,81%, que prácticamente compensa la corrección del miércoles. Los últimos movimientos en bolsa consolidan la recuperación de los títulos de Puig tras el anuncio de las conversaciones con Estée Lauder, a última hora del lunes. Desde ese día, la cotización de la compañía que preside Marc Puig experimenta una revalorización del 12,3%.
El grupo norteamericano y la multinacional catalana están acelerando los contactos con el objetivo de intentar cerrar la operación lo antes posible, aseguran fuentes del mercado. Las dos compañías confirmaron a última hora del lunes la existencia de esas negociaciones con una escueta nota consensuada entre las dos propiedades. La nota enviada por Puig a la CNMV confirmaba que Puig “está manteniendo conversaciones acerca de una posible combinación de negocios con The Estée Lauder Companies Inc., que implicaría la potencial fusión del negocio de ambas compañías”. No obstante, puntualizaba que “ no se ha tomado ninguna decisión definitiva ni se ha alcanzado acuerdo alguno”, por lo que “mientras no exista un acuerdo, no puede garantizarse que pueda haber una operación ni sus términos”.
Los analistas esperan que la operación se concrete en una opa amistosa de Estée Lauder sobre Puig en efectivo y acciones con una prima elevada. Dado el volumen muy superior de Estée Lauder respecto a Puig, tanto en ingresos como en valoración bursátil, el mercado apunta a que la familia Puig podría quedarse con entre un 20% y un 25% de la empresa resultante de la fusión. Esa participación alejaría a los Puig del control de la nueva compañía, que quedaría en manos de la familia Lauder, pero les permitiría tener presencia en el consejo.
Fundada en 1946 en Nueva York por Estée Lauder, la multinacional americana de la cosmética facturó el año pasado por valor de 12.300 millones de euros y su capitalización bursátil se sitúa por debajo de los 30.000 millones tras el descenso de sus acciones en los últimos días. Puig, creada en Barcelona en 1914, registró unas ventas de 5.042 millones de euros en el 2025 y su valoración bursátil supera los 10.000 millones.
Los dos grupos mantienen su carácter familiar. Los Lauder poseen conjuntamente alrededor del 40% del capital de la compañía, pero tienen el control absoluto a través de un poder de voto superior al 80%. De forma muy similar, la familia Puig controla un 71,7% del capital de la compañía y tiene más de un 92,5% de los derechos de voto.
