Marzo de 2026 fue un mes de emociones fuertes para el mercado de bitcoin (BTC). La guerra en Irán, el precio del petróleo y la FED estadounidense mostrándose poco dispuesta a reducir tasas de interés incrementaron sentimientos negativos entre los inversionistas.
Tras un primer trimestre para el olvido —el peor desde 2018— en el que bitcoin (BTC) retrocedió un 22%, la llegada de abril plantea una interrogante fundamental: ¿podrá la estacionalidad histórica del activo vencer la gravedad de un contexto macroeconómico marcado por los tambores de guerra en Medio Oriente?
Realizar una proyección de precio es, por supuesto, una tarea especulativa. Sin embargo, es posible trazar escenarios probables analizando los patrones históricos de bitcoin y las variables geopolíticas que hoy dictan el ritmo de los mercados globales.
La estadística a favor: el «efecto abril»
Históricamente, abril ha sido un mes benévolo para la moneda digital creada por Satoshi Nakamoto. Desde 2013, bitcoin ha registrado 8 cierres mensuales positivos frente a solo 5 negativos. El retorno promedio de bitcoin en abril ha sido de 12,18%, tal como se observa en la siguiente imagen:

Si bitcoin lograra replicar ese promedio histórico partiendo desde los 68.000 dólares actuales, el precio podría buscar la zona de los 75.000 dólares a finales de mes. No obstante, la estadística no es una garantía de éxito, especialmente cuando los fundamentos económicos globales están bajo fuego.
La guerra en Irán no ha terminado
La principal amenaza para una recuperación sostenida no proviene del código de Bitcoin, sino del estrecho de Ormuz. El conflicto bélico que involucra a Estados Unidos e Israel contra Irán mantiene bloqueado este paso vital, por donde transita el 20% del crudo mundial.

A pesar de que el precio del barril Brent cayó en la última semana de los 115 a los 102 dólares —reaccionando con optimismo ante las declaraciones del presidente Donald Trump sobre un posible fin de las hostilidades en dos o tres semanas—, el costo de la energía sigue siendo elevado.
Como ha reportado CriptoNoticias, el mecanismo de transmisión es directo:
- 1) Petróleo caro = inflación persistente (pues aumentan los costos del transporte, la producción industrial, las cadenas de distribución, etcétera).
- 2) Inflación persistente = tasas de interés altas por parte de la FED.
- 3) Tasas altas = menos liquidez para bitcoin.
El suelo de bitcoin podría no haber llegado todavía
No todos los analistas comparten el optimismo estacional. El trader Willy Woo ha encendido las alarmas al señalar que los modelos on-chain tradicionales, como el CVDD (Cumulative Value Days Destroyed), sugieren que el «piso» técnico de esta corrección podría encontrarse mucho más abajo, en un rango entre los 46.000 y 54.000 dólares.
Incluso, Woo advierte que si el mercado de acciones (S&P 500) pierde su soporte estructural debido a la crisis energética, bitcoin profundizaría su caída más allá de esos precios.
Por su parte, el analista colombiano Juan Rodríguez coincide en que bitcoin todavía está en una fase de «construcción de suelo». Según su análisis, la directriz bajista actual podría extenderse hasta principios de mayo. Sin embargo, Rodríguez aporta una nota de perspectiva para el inversor de largo plazo: según su visión, estos niveles de precios representan zonas de acumulación histórica, similares a los suelos vistos en 2018 y 2022.
Bitcoin estará atento a lo que pase en Medio Oriente
Por todo lo dicho hasta aquí, queda claro que el destino del precio en el corto plazo estará atado en gran manera al desarrollo de la guerra en Irán.
Si se materializa la salida de las tropas estadounidenses en el plazo de «dos semanas» mencionado por Trump y se reabre el estrecho de Ormuz, la caída del petróleo hacia los 80-90 dólares liberaría la presión inflacionaria. En este contexto, bitcoin podría reclamar rápidamente los 70.000 dólares o más.
En cambio, si las negociaciones fracasan y EE. UU. procede con la toma de la isla de Kharg o una invasión terrestre, la incertidumbre geopolítica dispararía el petróleo nuevamente (quizás por encima de los 120 dólares) empujando a bitcoin a buscar, tal vez, los soportes mencionados por Woo en torno a 54.000 dólares o menos.
Abril de 2026 se presenta como un campo de batalla entre la fuerza alcista de la estadística histórica y la fuerza bajista de la geopolítica. Por ahora, el soporte de los 60.000 dólares se mantiene como la última línea de defensa antes de una corrección mayor.
