Los supermercados alertan de que el coste de sus bajas laborales se ha disparado un 155% en el sector desde 2018

El año pasado, el coste de las bajas laborales por contingencias comunes en la distribución alimentaria ascendió  a los 1.180 millones de euros en 2025 en España. Supone un 13% más que en el año anterior, pero un 155% más que en 2018, según los datos del Análisis sobre las Bajas Laborales por Contingencias Comunes en el Sector de la Distribución Alimentaria (Ejercicios 2018-2025) presentado por la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas) y Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT). 

En concreto, de esta cifra, el coste de las prestaciones económicas de la Seguridad Social a cargo de las mutuas alcanzó los 656 millones de euros (56% del total) y el coste directo para las empresas ascendió a 524 millones de euros (un 44% del total). Sumando el coste de las bajas que cubre la Seguridad Social, no cubiertas por mutuas, asciende a 1.563 millones de euros, según este análisis.

El director general de Asedas, Ignacio García Magarzo, calificó estos datos de “grave problema social” que ha alcanzado unas dimensiones demasiado importantes, en su opinión. “En los últimos años, este fenómeno se ha disparado y se ha convertido en algo anormal”, alertó.

Asedas califica este ascenso de “fenómeno anormal que hay que atajar”

En cuanto a incidencia en número de trabajadores, la población protegida por las mutuas en el sector, es decir, los nuevos trabajadores, se han incrementado en un 1,52% en el último año. Sin embargo, las bajas crecieron un 9% en 2025 cuando en 2024,  crecieron un 5%. 

El número de trabajadores de baja es de 36,96 por cada mil en la distribución alimentaria y esta cifra se ha incrementado en un 34,8% desde 2018. En el conjunto del país el incremento desde hace ocho años ha sido del 40%, con una incidencia de algo más de 32 trabajadores por cada mil. “La incidencia es más alta que en el conjunto de la economía pero el incremento es menor”, señaló Pedro Pablo Sanz, director gerente de Amat. 

García Magarzo advirtió de que el absentismo, al que ha calificado como “pandemia silenciosa”, es un fenómeno “dañino” para el modelo de negocio de los supermercados. “No somos de los sectores más perjudicados, pero estamos gravemente afectados y como sociedad no nos lo podemos permitir. Trabajamos para que los empleados recuperen su salud cuanto antes y que dispongan de los mejores medios para hacerlo, pero cuando adquiere tintes de anormalidad, hay que atajarlo”, subrayó. 

En este sentido, el informe apunta a que ciertas patologías, como las traumatológicas (muy comunes en el sector), es un campo con “posibilidades de mejora para frenar estas cifras”, afirmó Sanz. Así, el análisis apunta a que este tipo de dolencias, producidas en el entorno no laboral de la distribución alimentaria, tuvieron una duración media de 82 días cuando fueron tratadas por los Servicios Públicos de Salud, mientras que las mismas duraron de media 45 días cuando fueron tratadas por las mutuas. ”Los trabajadores podrían recuperar su salud 37 días antes”, afirmó Sanz, que ha precisado que se podrían ahorrar 212 millones de euros en la distribución alimentaria y más de 3.500 millones de euros en España.

El ‘laberinto burocrático’ es una de las causas de este ascenso de bajas

El análisis señala que entre la escalada de las bajas y su duración destaca el ‘laberinto burocrático’ existente para su gestión, la falta de médicos en atención primaria y especialistas del Servicio Público de Salud, así como de médicos inspectores del Instituto Nacional de la Seguridad Social y el incremento de las listas de espera en la Sanidad Pública, entre otras causas.

Respecto a los días en los que se concentran más bajas, el informe revela que los lunes concentran el 22%, seguidos por los viernes (16%), mientras que los fines de semana suman el 10% de las mismas para la población protegida por las mutuas.

El tramo de edad de 16 a 35 años fue el que mayor incidencia media mensual por cada 1.000 trabajadores protegidos por las mutuas tuvo en el ejercicio 2025, con 50,66 procesos al mes.

García Magarzo ha mostrado su preocupación por la diferencia de edades entre los que se dan las bajas, donde se ha consolidado entre los más jóvenes. “Las personas más jóvenes tienen más bajas que los de más edad y todos intuimos que puede haber un porcentaje de fraude. El nuestro es un sector joven y nos preocupa que año tras año se dan estas circunstancias, que se ha consolidado”, ha reconocido.

Las bajas entre personal más joven han crecido un 152% desde la pandemia

Así, este indicador se ha elevado un 152% en este tramo de edad desde el ejercicio 2018, mientras que para los trabajadores con más de 55 años ha descendido un 32%, situándose en 25,85 procesos al mes.

El presidente de Asedas, Josep Antoni Duran i Lleida, cerró el acto junto al Secretario de Estado de Seguridad Social, Borja Suárez. Duran i Lleida afirmó que hay que atajar el problema porque “las cifras no bajan y se agrava la situación. Hablamos de una realidad que existe y que tiene dos partes distintas, el del jeta y el profesional del absentismo y el que tiene otro tipo de solución, por eso necesitamos la colaboración de todos para encontrar una solución”, ha reiterado. En este contexto, Duran i Lleida ha abogado por “incorporar a las mutuas” y que se activen convenios entre las comunidades autónomas y mutuas para paliar el impacto del absentismo. 

Por su parte, el secretario de Estado apuntó que hablar de absentismo es “igualar las bajas al fraude y no es lo mismo” y que el “fraude hay que combatirlo”. Señaló que se trata de un “problema complejo que exige una respuesta en el ámbito sanitario, por lo que es imprescindible una mayor implicación de los servicios públicos de salud”. Así, ha vuelto a reiterar el “compromiso” del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones para lograr la mayor “colaboración” entre las mutuas y las comunidades autónomas.

Noemi Navas Alonso

Licenciada en Derecho y Periodismo. Master de Periodismo y de Periodismo Jurídico UAM/El País. Ha trabajado como redactora de Empresas en Cinco Días y como directora de comunicación de ANFAC.

También te puede interesar