El precio medio de los alquileres en Barcelona es un 4,6% más alto que hace un año, si comparamos las cifras de este primer trimestre con las del 2025. Así lo reflejan los datos publicados este lunes por la Generalitat, generados a partir de las fianzas que se depositan por los nuevos contratos en el Incasòl, que también muestran una moderación de los precios respecto al cuarto trimestre del año pasado. Los arrendamientos de la capital catalana bajaron hasta los 1.137,35 euros de media entre enero y marzo, un 2% menos, pero aún siguen por encima de los 1.087,23 del primer trimestre de 2025.
En el caso del alquiler por metro cuadrado en Barcelona, este incremento interanual fue del 4,3%, hasta los 16,89 euros. Aun así, este dato cayó un 0,9% respecto a los 17,04 euros del último trimestre del año pasado, cuando se alcanzó el máximo de toda la serie histórica. Desde la entrada en vigor del tope a los precios en marzo de 2024, este indicador solo había bajado durante los dos trimestres siguientes a la introducción de la medida. De hecho, el importe de los alquileres también está ahora un 4,7% por debajo de la media de entonces, cuando era de 1.193,41 euros.
¿Por qué el precio por metro cuadrado evoluciona de forma distinta? En los dos años de vigencia del tope a los alquileres, la superficie media de las viviendas arrendadas en Barcelona ha pasado de 75 a 71 metros cuadrados, una reducción que también ha encarecido este indicador. Una parte de la moderación de los precios de los contratos es porque se alquilan propiedades más pequeñas.
La superficie media de las viviendas arrendadas en Barcelona ha pasado de 75 a 71 metros cuadrados
Actualmente, Catalunya tiene 271 municipios declarados como zonas de mercado residencial tensionado. En estas áreas, los precios del alquiler están limitados. Sin embargo, en estas localidades el coste subió un 3,7% en el último año hasta los 876,56 euros. Este incremento fue algo mayor en el conjunto de Catalunya, con un 4% más interanual, hasta los 861,23 euros de media. En cambio, la tendencia respecto al trimestre anterior fue a la baja, tanto en los municipios declarados tensionados (-2,8%) como en la media catalana (-2,6%). Es el mismo fenómeno observado en Barcelona.
Por contra, las localidades que no forman parte de una zona tensionada registraron un importe medio de los alquileres de 639,6 euros, prácticamente la misma cifra que el trimestre anterior. El incremento en un año fue del 7,3%, mientras que los precios han subido un 9,5% en comparación con el primer trimestre del 2024, cuando el tope echaba a andar. Eso mostraría que el control de lo alquileres ha frenado las subidas.
En un comunicado, la Generalitat ha destacado que en el primer trimestre ha crecido el parque de alquiler habitual, con un saldo positivo de 3.404 contratos, el segundo mejor dato desde el inicio de la contención de rentas. En el caso de Barcelona, se firmaron 8.156 nuevos alquileres y se extinguieron 7.663, dejando un saldo positivo de 493. No obstante, el número de nuevos contratos de alquiler de temporada en la capital catalana creció un 19,2% en el arranque del año, con 1.528 unidades, mientras que en Cataluña el incremento fue del 54,8%, hasta 2.300.
Desde unas jornadas en Madrid, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha defendido que “la ley funciona” y es “positiva”. El dirigente socialista ha reivindicado que Catalunya fue “pionera” en aplicar la regulación estatal en materia de vivienda. “Lo tenemos claro, la vivienda es un derecho de la gente, no un negocio sin límites”, ha insistido Illa. La semana pasada, el Parlament dio luz verde a tramitar de manera urgente la regulación para restringir la compra especulativa de vivienda en zonas tensionadas, de manera que su uso se limite a residir en ella o poner el inmueble en alquiler residencial.
Por su parte, el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha afirmado que los datos del precio de los alquileres en la capital catalana demuestran que “la regulación funciona”. Ante la moderación del primer trimestre respecto al anterior, ha remarcado que “los precios siguen siendo altos, pero se ha congelado su subida”. “Hay 2.000 viviendas más en alquiler”, ha explicado en una rueda de prensa sobre el Pla de Barris de Catalunya. Además, Collboni ha puesto en valor la diferencia en la evolución del coste en las ciudades españolas dependiendo de si existe una ley que regule sus precios o no.
