En este vídeo, el profesor Pablo Foncillas explica que hay tres maneras de relacionarse con la inteligencia artificial (IA). Saber diferenciar y aplicar cada uso marca la diferencia.
El primer nivel es el de automatizar, donde la IA ejecuta tareas concretas siguiendo instrucciones explícitas. “Tú defines qué quieres y el sistema lo hace”, explica Foncillas.
El segundo es aumentar (o complementación), donde la IA deja de ser solo ejecutora y se convierte en colaboradora. “Ya no se limita a cumplir órdenes, sino que participa en un diálogo: propone alternativas, sugiere enfoques, amplía perspectivas”, sigue Foncillas.

Por último, está el salto cualitativo de agenciar. “Aquí la ia no solo ejecuta ni colabora, sino que actúa en tu nombre. Tú no le das una instrucción puntual, sino que defines un marco: objetivos, límites, criterios, fuentes de conocimiento, reglas de comportamiento. Aquí delegas, delegar es la palabra clave”, repasa el experto.
El investigador señala que todo el mundo está en la primera fase, pero que son las siguientes las que permiten transformar y potenciar el negocio.
