Las proclamas pacifistas contra la guerra y el derecho a una vivienda digna han marcado el eco de fondo en los actos de este Primero de Mayo, en el que decenas de miles de trabajadores han tomado las calles por toda España. Los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT, han trasladado este año su acto central a Málaga, justo el mismo día en que empieza la campaña de las elecciones andaluzas del próximo 17 de mayo. Según los organizadores, este ha reunido cerca de 20.000 personas.
Bajo el lema “Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y Democracia”, los secretarios generales de UGT y CCOO, Pepe Álvarez y Unai Sordo, han encabezado la marcha en Málaga, acompañados de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, y la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz. “España es un país diverso y descentralizado. Tiene todo el sentido que las dos mayores organizaciones que existen en el Estado saquen esta manifestación de la capital”, ha remarcado Sordo como argumento para estar hoy en Andalucía.
Tanto el líder de CCOO como el de la UGT han insistido especialmente en el carácter “internacional” de esta jornada, en un momento en que el conflicto en Oriente Medio deja miles de víctimas y un impacto económico que sufren trabajadores de todo el mundo. “Las consecuencias son terribles para la gente que está viviendo ahí, pero también lo son para el resto de los trabajadores. Cualquiera está expuesto a que una mañana se levante el nuevo emperador del planeta y decida que somos objeto de su necesidad”, ha dicho Álvarez.
Los sindicatos ponen el foco en la vivienda, justo después de que Junts, PP y Vox tumbaran la prórroga de los alquileres
El difícil acceso a una vivienda digna, en contraste con unos salarios que no crecen como se esperaba, también ha sido uno de los ejes centrales de las manifestaciones convocadas para este viernes. Los sindicatos han puesto el foco en la crisis habitacional, especialmente después de que Junts, PP y Vox (con la abstención del PNV) tumbaran esta semana en el Congreso el decreto que incluía la prórroga de los alquileres.
Des del acto de Málaga, la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha anunciado que volverán a llevar al Congreso este decreto, después de que “las tres derechas lo tiraran”. La ministra de Trabajo ha puesto como ejemplo de la necesidad de medidas contundentes en materia de vivienda a la misma ciudad andaluza, ya que ha cifrado en 3.720 euros lo que cuesta el metro cuadrado en Málaga. Díaz ha asegurado que los “fondos buitres” son quienes “se están forrando” con la situación actual y ha denunciado que “tienen en sus manos las propiedades de la gente trabajadora que necesita un alquiler para vivir”.
Coincidiendo con la centralidad de Andalucía en este Primero de Mayo, los sindicatos han exigido mejorar los servicios públicos y han denunciado que comunidades autónomas gobernadas por el PP rebajen impuestos mientras escasean los recursos para sostener el estado del bienestar. “Nunca como ahora las familias españolas han tenido que emplear tanto dinero para seguros médicos o para pagar la formación de sus hijos. Y esto es producto de decisiones políticas premeditadas, mediante una privación de servicios públicos para dar negocio a conocidos, amigos y allegados”, ha criticado Sordo.
La CEOE también la tenido su cuota de protagonismo en esta jornada de reivindicación laboral, ya que CCOO y UGT exigirán a la patronal que se siente a negociar el VI Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), el marco estatal para negociar convenios colectivos y que contiene recomendaciones para pactar nuevas subidas salariales. El anterior caducó el año pasado y los sindicatos quieren que el próximo incluya mejoras en las remuneraciones y la jornada laboral.
Miles de personas, 10.000 según los organizadores y 2.500 según la Guardia Urbana, también se han concentrado en Barcelona este viernes con el lema “Contra las guerras y el fascismo, más derechos y más sindicalismo”. La manifestación ha arrancado como es habitual en la plaza Urquinaona a las 12 del mediodía, se ha detenido para entonar sus reivindicaciones frente a la sede de la patronal Foment del Treball y ha terminado en el final de la Vía Laietana al lado del edificio histórico de Correos.
Los secretarios generales de CCOO y la UGT en Catalunya, Belén López y Camil Ros, también han marcado perfil contra la extrema derecha: la internacional, la española y la catalana. “Nos la están intentando colar por todos lados”, ha avisado Ros. López también ha advertido a los trabajadores que, si no quieren que Catalunya viva las mismas situaciones que vemos ahora en Estados Unidos, “no pueden votar Trump, Orriols y Abascal”.
Entre los asistentes también estaban los protagonistas de algunos de los ERE industriales que están en marcha en territorio catalán. Es el caso de Santiago, trabajador de Nissan, que considera que el fabricante japonés “ha dejado morir” los tres centros que aún tenía en la Zona Franca y el Prat. La medida acecha los puestos de trabajo de 569 personas. También Antonio y Juan Pedro, técnicos de Serra Soldadura, ven con preocupación el concurso de acreedores en el que está inmersa está compañía de componentes para la automoción con 185 empleados. “Somos una plantilla con experiencia y estamos viendo como se está desballestando el proyecto”, lamentan.
