La inteligencia artificial sigue tirando fuerte de la economía de Estados Unidos, que creció a un robusto ritmo del 2% en el primer trimestre. La IA explica también el alza sostenida, pese a la guerra, de la Bolsa de Nueva York, cuyos principales índices cerraron abril con los mejores resultados en seis años. Las buenas cifras presentadas por Alphabet (matriz de Google) y el fabricante de maquinaria Caterpillar (también impulsado por la IA, que demanda sus equipos de generación de electricidad) catapultaron el jueves las cotizaciones en Wall Street. El Standard & Poors cerró el mes con una escalada del 10%, mientras que el tecnológico Nasdaq subió un 15%.
La compañía sinónimo de innovación que creó Steve Jobs se queda atrás en el gran cambio tecnológico de la IA
¿Dónde queda Apple en esa revolución tecnológica de la IA que puede con todo? La compañía creada por Steve Jobs está claramente por detrás en la nueva carrera tecnológica de la IA, un problema que se ha convertido en el principal reto para el nuevo consejero delegado, John Ternus, quien tomará las riendas relevando a Tim Cook enseptiembre. El grupo acaba de publicar unos resultados excepcionales que superan las expectativas de Wall Street: los ingresos del primer trimestre crecen un 17%, hasta los 111.200 millones de dólares. Sus previsiones apuntan a un crecimiento similar de abril a junio, impulsado por la “extraordinaria demanda”, en palabras de Cook, para el iPhone17, que se ha convertido en el modelo más popular de su historia. Las ventas de iPhone generaron 57.000 millones hasta marzo, lo que supone un aumento del 20%, en gran parte gracias a China, donde las ventas alcanzaron los 20.500 millones. Aun así, la cotización de Apple no ha despegado este año ante las dudas sobre su estrategia en la IA. Hasta ahora Apple se ha mantenido al margen de la carísima carrera de la IA en la que han entrado el resto de las Big Tech, y ha preferido depender de modelos externos. En enero cerró un acuerdo para utilizar los de Google y se espera que presente una nueva Siri alimentada con IA en junio después de muchos retrasos.
Después de Jobs
Con Tim Cook al frente, Apple ha conocido un crecimiento espectacular, pero se ha convertido en una empresa más conservadora, con el foco puesto en ganar dinero
Pero estamos en la era de la IA, y Apple va claramente por detrás de sus competidores. ¿Dónde está la compañía que llevaba siempre lideraba el cambio tecnológico? ¿Dónde está el alma de Apple? Steve Jobs creó una empresa que era un espacio de innovación y de imaginación. En una década cambió el mundo sorprendiéndolo una vez tras otra con el iMac, el iPod y el iPhone, el inicio de la revolución del smartphone. Jobs infundió a Apple un alma que fusionaba tecnología y creatividad con la que supo adelantarse a lo que la gente quería. Ese alma y la propia mística de Jobs estaba en todos sus productos, con lo que la muerte del creador parecía poner en peligro el futuro de la compañía.
La realidad ha sido muy diferente: con Tim Cook al frente Apple ha conocido un crecimiento espectacular, hasta alcanzar un valor en bolsa de 4 billones de dólares. Pero se ha convertido en otra compañía muy diferente, más conservadora, con el foco puesto en ganar lo máximo posible con los productos que Jobs contribuyó a crear. Es la tesis del libro “After Steve Jobs: How Apple became a trillion dollar company and lost its soul”, de Tripp Mickle, quien no obstante valora el trabajo de Cook para replantear la empresa tras la pérdida de Jobs. Cook tuvo que buscar la manera de seguir adelante sin la figura alrededor de la que pivotaba toda la empresa. Y lo hizo creando una compañía más democrática, en la que un grupo de directivos toma las decisiones, frente a la organización más autocrática de la era Jobs.

El relevo
Ternus podría devolver a la compañía un mayor espíritu de innovación a la vez que mantiene el negocio al alza
La apuesta por China fue uno de los grandes aciertos de Tim Cook. En 2013 convenció al Gobierno chino para que permitiera la venta de iPhones en el país, y obtuvo permiso para incorporar el dispositivo a la red de China Mobile, el mayor operador del país, con 750 millones de clientes. Cook ha sabido navegar muy bien en las procelosas aguas de la geopolítica y ha superado con nota la difícil relación entre EE.UU. y China sin salir perjudicado. Ha sido hábil en la diplomacia con Pekín al tiempo que mantenía buenas relaciones con Washington, también con Donald Trump. Y en 2017-18 buscó nuevas formas de generar negocio cuando las ventas del iPhone desaceleraban.
Llega ahora el tiempo de John Ternus, quien aparece como una personalidad híbrida entre Jobs y Cook que podría devolver a la compañía un mayor espíritu de innovación a la vez que mantiene el negocio al alza. La transición se ha preparado con mucho cuidado y se hará coincidir en septiembre con la presentación del nuevo iPhone plegable. A la espera de Ternus, el dilema de la compañía lo resume bien Mickle: “Si preguntas a quienes trabajaron con Jobs cómo sería Apple si él siguiera al frente, todos contestan que mucho más interesante, pero ni mucho menos tan rica”.

