El asalto de los gigantes de Hollywood al deporte rey ya es una realidad. The Walt Disney Company ha irrumpido en el fútbol masculino profesional al asegurarse los derechos de emisión en directo de la Champions League. La multinacional ha sido uno de los licitadores preferentes en la reciente subasta de la UEFA para 19 mercados internacionales (que abarcan Europa y América) de cara al ciclo 2027-2031.
Aunque la lista exacta de los territorios adjudicados a Disney no ha trascendido por cláusulas de confidencialidad, fuentes del sector han confirmado a Bloomberg que Suecia es uno de los países adjudicados. Este movimiento consolida la estrategia de la plataforma en la región nórdica, donde ya operaba emitiendo la Europa League y la Conference League. Para el resto de este macrolote de 19 países, Disney ha tenido que repartirse los derechos con otras plataformas como DAZN y cadenas como Canal+.
La entrada de la compañía de Mickey en el torneo de clubes más prestigioso del mundo confirma que los gigantes del streaming continúan con la apuesta por el deporte en directo frente a la televisión convencional. Y la UEFA es la gran beneficiada de esta guerra de plataformas.
La presencia de colosos estadounidenses como Disney (que posee los derechos europeos de la Champions femenina hasta 2030) y Paramount Skydance (que ya compró derechos en Reino Unido y Alemania el pasado noviembre) ha tenido un efecto inflacionista inmediato. Según fuentes financieras de Bloomberg, la UEFA y su entidad de gestión comercial (UC3) han logrado un incremento del 40% en esta última venta de derechos.
Con este volumen de inversión, el organismo rector del fútbol europeo proyecta que sus ingresos globales por derechos de emisión y patrocinios superarán la histórica barrera de los 5.000 millones de euros anuales. Una cifra récord que eclipsa el cierre de 2025, cuando los mercados principales —Reino Unido, España, Alemania, Italia y Francia— registraron aumentos de entre el 20% y el 30%.
La UEFA atribuye parte de este éxito comercial al nuevo formato de la Champions League, que en la temporada 2024-25 estrenó una fase de clasificación ampliada. “Muy pocas propiedades deportivas se comparan a la Champions en su atractivo global; la nueva fórmula está funcionando”, apunta el analista independiente Francois Godard a The Guardian.
En España, el usuario mantiene una tregua temporal hasta la próxima temporada
En España, el usuario mantiene una tregua temporal, ya que Telefónica (Movistar Plus+) tiene blindados los derechos hasta la temporada 2026/2027 por unos 320 millones anuales.
Sin embargo, la agencia Relevent Football Partners —encargada de diseñar los paquetes para atraer tanto a televisiones tradicionales como a plataformas digitales— certifica la fragmentación del mercado, según Bloomberg. Para el aficionado, la diversificación de operadores no se traduce en mayor accesibilidad, sino en la obligación de encadenar múltiples suscripciones (ahora con actores como Disney+ sumándose a DAZN, Movistar o Amazon) para poder seguir una competición cada vez más dispersa y cara.
