
El móvil terrorista de índole islamista está casi descartado en el atropello de este fin de semana en Módena, Italia. El ministro del Interior, Matteo Piantedosi, calificó el suceso de delito “muy grave”, aunque “debe atribuirse a una situación de angustia psiquiátrica”. Respecto a que se trate de un atentado, por el momento no hay elemento que permita afirmalo, pero el titular de Interior optó por la prudencia: “Los investigadores llevarán a cabo pesquisas adicionales”.
Este sábado, un hombre, identificado como Salim El Koudri, embistió con su coche a varios paseantes en Módena, dejando ocho heridos. Tras salir del vehículo siniestrado, el hombre, de 31 años, apuñaló a un ciudadano. Fue detenido el mismo sábado por la noche. Según Repubblica, la Fiscalía de Módena ve como hipótesis más posible que el suceso carezca de una motivación terrorista, y responda a los actos de una persona con problemas mentales.
El Koudri, que permanece detenido, se niega a cooperar con los investigadores. El ciudadano se enfrenta a los cargos de tentativa de homicidio involuntario y lesiones corporales graves. Los investigadores no han descartado la posibilidad de que su ira se debiera a las dificultades para encontrar trabajo. El Koudri es titulado en administración de empresas.
Los investigadores creen, afirma Repubblica, que esta realidad ha podido derivar en un trastorno mental. Los registros médicos indican que el arrestado recibió tratamiento en el Centro de Salud Mental Castelfranco Emilia entre 2020 y 2024.
