
José Luis Rodríguez Zapatero habría utilizado su domicilio particular “para gestiones sensibles y recepción de envíos”. Así se desprende del sumario, al que ha tenido acceso La Vanguardia, por el que se investiga al expresidente del Gobierno como presunto líder de “una red de tráfico de influencias”. El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ha citado a declarar al que fue secretario general del PSOE el próximo día 2 de junio para que dé explicaciones sobre las presuntas mordidas que la trama habría cobrado por el rescate de la compañía aérea Plus Ultra, aprobado por el Consejo de Ministros en marzo de 2021 por 53 millones de euros.
De un informe de la Unidad de Delitos Económicos y Financieros de la Policía (UDEF) comprendido en ese sumario se desprende que el expresidente tenía una estructura operativa dual repartida “entre su oficina en la calle Ferraz 35 y su domicilio particular para mantener la opacidad”. Los investigadores señalan “la existencia de un centro de dirección operativo, materializado en una oficina física ubicada en la calle Ferraz, desde la cual se canalizaban de forma sistemática las directrices estratégicas emitidas por Zapatero”.
Para la UDEF, esa oficina “no constituía un mero espacio administrativo, sino que desde allí se opera como un núcleo de emisión de instrucciones que serían canalizadas a través de soportes informáticos desde los equipos del personal a su disposición”. La Policía indica que la persona que ejecutaba esas instrucciones era la secretaria de José Luis Rodríguez Zapatero, María Gertrudis Alcázar, “a través de la cuenta de correo electrónico [email protected]”.
Sin embargo, los agentes de la UDEF han detectado que “esas directrices parecen no impartirse en su totalidad en los espacios formales de actividad, esto es en la antecitada oficina, sino que también podrían ejecutarse en el marco de la esfera personal”. Los investigadores añaden que no todas las instrucciones se impartían por correo electrónico y que también se usaron “canales alternativos”.
“Esa estructura dual de funcionamiento que se produciría entre el espacio profesional y el ámbito domiciliario se deduce del patrón de recepción de envíos y la emisión de facturas en las que consta el domicilio de José Luis Rodríguez Zapatero”, añade la UDEF. Y concluye que “por ello, el domicilio se perfila como un espacio idóneo para la canalización y custodia de la planificación estratégica de las instrucciones que conllevan mayor sensibilidad”.
La Policía subraya que el expresidente habría desplazado algunas de sus actividades de la oficina a su domicilio particular, pues allí “disponía de mayor reserva y control de información”. Y también señala que en abril de 2020 dos de los miembros de la red, Miguel Palomero siguiendo órdenes de Danilo Díazgranados, enviaron cajas de vino al domicilio particular de José Luis Rodríguez Zapatero. Estas fueron pagadas por Palomero siguiendo órdenes de Díazgranados.


