

La pareja del president de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, ha renunciado a consolidar la plaza que, desde el pasado 5 de marzo, ocupa en comisión de servicios como secretaria de dirección en la Diputación de Valencia. Un traslado -ella era trabajadora del Ayuntamiento de Finestrat (gobernado por su marido hasta su llegada al Palau de la Generalitat)- que generó mucha polémica.
El president valenciano siempre defendió la legalidad del proceso y negó que hubiera existido ningún “trato a favor” hacia su pareja. En este sentido, Llorca habló de una “cacería” sobre ella por ser “la mujer de”, al tiempo que cargó contra el “machismo” de “muchísimos políticos” y también de “algunos periodistas o comentaristas de opinión pública”.
Como ha adelantado Esdiario y han confirmado fuentes de la Diputación provincial, el plazo para optar a la provisión de la plaza acababa el pasado 25 de mayo y la pareja de Llorca comunicó que no optaba a la misma, por lo que no continuará trabajando en la Diputació. Una institución situada a escasos metros del Palau de la Generalitat. Su comisión de servicios tenía apenas una duración de seis meses y, pasado ese tiempo, tenía que decidir sobre si quería intentar continuar o no. El 9 de septimebre acaba la comisión.
Su tarea como secretaria de dirección del Centro de Asistencia a Municipios de la institución provincial provocó mucho revuelo pues, según la izquierda, la plaza se activó con una retribución de unos 52.000 euros brutos anuales en un proceso que se resolvió en apenas unos días. El PP siempre ha defendido la legalidad de esta comisión de servicio que ahora se termina.
