La consellera Romero firma la orden para elaborar los presupuestos catalanes del 2027

La consellera de Economia de la Generalitat, Alícia Romero, ha firmado la orden para la elaboración de los presupuestos correspondientes al año 2027, una vez aprobados los de este año tras el acuerdo sellado por el Govern con ERC y Comuns. La orden, publicada este lunes en el Diario Oficial de la Generalitat de Catalunya (DOGC) supone el primer y preceptivo paso para la elaboración de las nuevas cuentas a partir de la documentación remitida por los diferentes departamentos que componen el Consell Executiu. 

Dicha documentación deberá ser remitida a Economia antes del 

próximo 23 de octubre, pero las conselleries tienen hasta el 10 de septiembre para enviar sus propuestas del articulado al anteproyecto de ley de presupuestos, previsión de ingresos, previsión de gastos financiados con fondos europeos y actuaciones para la igualdad entre hombres y mujeres, y un mes y medio extra para el resto de documentos. Mediante la orden, que entrará en vigor este martes, el Govern fija los criterios para la elaboración de las cuentas.

La orden sellada por Romero señala que la elaboración de los presupuestos de 2027 tiene lugar “en un entorno económico caracterizado por una moderación gradual de la inflación, una evolución positiva de la actividad económica y del empleo, y la persistencia de retos derivados de la incertidumbre de la incertidumbre de contexto de internacional modelo de crecimiento más sostenible y resiliente”.

El texto remarca que Catalunya “dispone de una economía sólida, abierta y diversificada” a pesar de la “fuerte incertidumbre geopolítica y comercial a nivel global”. 

Asimismo, la orden recoge para la Catalunya el objetivo de déficit marcado para todas las comunidades autónomas, de un 0,1% del PIB para los años 2027, 2028 y 2029, así como una regla de gasto del 4% en 2027, 3,8% en 2028 y 329%.

El Govern no renuncia a elaborar y presentar una propuesta de presupuestos a pesar de que el 2027 estará marcado por las citas electorales, un hecho que hará prácticamente imposible contar con los apoyos de los aliados de investidura, que desde hace semanas tratan de marcar distancias con el Ejecutivo socialista para reavivar sus expectativas electorales. De hecho, el propio Illa admitía recientemente que los presupuestos del 2026 recién aprobados en el Parlament le permiten de facto agotar la legislatura vigente, que caduca en el verano del 2028.

Luis B. García García

Redactor de la sección de Política. En La Vanguardia desde 2009. Licenciado en Filosofía por la UB y en Periodismo por la URL

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