El féretro del exgeneral serbobosnio Ratko Mladic, conocido como el ‘carnicero de Bosnia’ y condenado a cadena perpetua por genocidio y crímenes de lesa humanidad, fue expuesto este lunes en una iglesia de Belgrado antes de su entierro esta misma tarde, desatando una polémica internacional por los homenajes rendidos a su figura.
Varias televisiones serbias y portales en línea transmiten en directo las imágenes desde la Iglesia Ortodoxa de San Lucas, con el ataúd en el altar flanqueado por seis miembros del Ejército serbio, mientras miles de personas llegan para despedirse del exgeneral fallecido el pasado 27 de agosto a los 83 años en un hospital penitenciario neerlandés.

Había sido detenido en Serbia en 2011 tras 16 años prófugo y condenado en 2017 por el Tribunal Penal Internacional para la ex-Yugoslavia (TPIY) por cargos que incluyen el asedio de Sarajevo y el genocidio de Srebrenica en 1995, donde fueron asesinados más de 8.000 varones musulmanes. Se espera que el funeral sea oficiado por el jefe de la Iglesia Ortodoxa Serbia, Porfirije, junto con otros 300 sacerdotes.
El funeral, que será retransmitido en directo, y la exaltación de su figura han provocado una condena internacional
El entierro está previsto para alrededor de las 15.00 horas en el cementerio Topcider de la capital serbia, donde el féretro será depositado junto a los restos de su hija Ana, que se suicidó en 1994, durante la guerra. Según informó hoy el diario oficialista Informer, el presidente serbio, Aleksandar Vucic, no participará en el funeral.
Darko Mladic, hijo del fallecido, avanzó el viernes pasado que no esperaba intervención alguna de la política en el entierro de su padre, aunque preveía que el acto se convirtiera en un “funeral del pueblo”, en alusión a los muchos ciudadanos en Serbia y en la República Srpska que lo consideran un héroe. La transmisión en directo del evento y la constante exaltación de su figura han provocado una fuerte condena internacional.
Por otro lado, en el derbi de fútbol serbio entre el Estrella Roja y el Partizan, disputado anoche en Belgrado, se guardó un minuto de silencio en honor a Mladic y en las gradas apareció un enorme retrato suyo junto a la frase “Dirección Potocari”, atribuida a Mladic en el momento en que ordenó ir hacia Srebrenica a cometer una masacre. “Es un mensaje de odio, una invocación al genocidio y la glorificación del criminal de guerra convicto Ratko Mladic”, declaró esta mañana la asociación Madres de Srebrenica desde Sarajevo, según informó la emisora nacional N1.
El Estrella Roja, que actualmente jugará la Conference League, publicó imágenes del homenaje pese a las críticas del mundo del fútbol, quienes piden que sean expulsados de competiciones europeas.
