Las ‘siete magníficas’ dividen sus caminos en bolsa

Las siete magníficas son mortales. El club de Apple, Alphabet, Amazon, Meta, Microsoft, Tesla y Nvidia lleva un año de contrastes tras el boom inicial, en el que parecían una apuesta segura. Con Apple a la cabeza (+20% en bolsa), en el otro lado Tesla o Microsoft se dejan más del 10%. Tras las subidas a máximos, ahora el inversor escruta cada vez más sus cuentas, perspectivas y sobre todo el enorme gasto ligado a la fiebre de la inteligencia artificial. Ya no son el gran motor del mercado.

“Lideraron las subidas en el 2023 y buena parte del 2024, pero en el 2026 reflejan un mercado más selectivo, el inversor ya no las considera todas iguales”, abunda en la idea Miguel Ángel López, profesor de EAE Business School. Hasta ahora se han ido premiando las expectativas, ahora se piden evidencias de que pueda ser una realidad, por lo que los resultados mandan. En concreto, el foco se pone en las inversiones en capital, las que sirven para financiar nueva capacidad de procesamiento o los centros de datos que alimenten a la IA. Xavier Brun, director de renta variable en Trea AM, apunta que los hiperescaladores –llamados a potenciar a gran escala la IA, como Amazon, Alphabet o Microsoft– han comprometido unos 2 billones de dólares en gasto en este capítulo.

¿Podrán rentabilizar esas inversiones millonarias? Es la gran pregunta. Brun señala que se duda de que vayan a mantener sus altos márgenes. Las dudas llevan a alejarse sobre todo de las empresas que sorprenden negativamente al mercado. Esta semana a Tesla le ha pesado el gasto en IA, robotaxis y robótica. Las acciones se hundieron un 14% tras presentar cuentas y estimar gastos por encima de los 25.000 millones. En el caso de Alphabet, su gasto en capital –habla de 200.000 millones este año con la IA en el centro–, ha llevado al primer trimestre con flujo de caja negativo desde que salió a cotizar en el 2004. Resultado: 7% abajo en bolsa en una sesión. “Más que un abandono, lo que se observa es una normalización de las valoraciones”, expone López.

Apple, en un primer momento castigada por no subirse al carro de la IA, es la ganadora del año (+20%). Se vale de una demanda fiel, que sigue pagando precios altos por sus teléfonos, con capacidad de trasladar al cliente la subida del precio de los chips y ciclos de renovación continuados. Y en lo de la IA, puede esperar que otro la desarrolle y pagar para integrarla en sus dispositivos, expone Brun. En Microsoft (-20%), Alphabet (plana) y Amazon (+3%) “cada vez más se escruta el retorno de la inversión en IA”. Microsoft queda señalada porque su IA (Copilot) no tiene tanta tracción como se esperaba y su software está más expuesto a la sustitución de la IA. Meta (-7%), también invierte mucho, pero tiene una base potente de usuarios. Nvidia (+10%) depende de la venta de sus chips, con una tendencia inestable de fuertes subidas y bajadas según el tono del mercado. Y en Tesla (casi -30%) perjudica una narrativa donde no llega el coche autónomo, por lo que se tiene que mirar más al negocio de hoy, con fuerte competencia china.

Apple es la más beneficiada en el año, pese a que decidió quedarse al margen de la carrera de la IA en sus inicios

“El inversor sigue considerando a las siete magníficas líderes indiscutibles en innovación, generación de caja y crecimiento estructural, pero ya no están dispuestos a pagar cualquier precio”, sigue López. Se escruta una rentabilidad futura más incierta con las ingentes inversiones, si se puede convertir en ingresos y beneficio. “Aquellas con una visibilidad clara y creíble de sus negocios, frente a aquellas empresas con modelos más inciertos y todavía sin testar”, dice López. Apple va a lo seguro, las aventuras de Tesla están por cuajar.

Tras las fuertes subidas, se ha ido viendo una rotación hacia acciones de chips. “El mercado ahora es más selectivo y ve compañías atractivas más baratas”, repasa Brun. Broadcom, Marvell, Sandisk, Samsung o SK Hynix son algunas de las firmas de chips o memoria que se han disparado. También las firmas financieras o industriales copan inversión, en un mercado más amplio. ¿Puede cambiar la tendencia? En EAE plantean que dependerá de que Microsoft, Alphabet, Amazon y Meta muestren un retorno tangible a la inversión; de que Nvidia mantenga la demanda de chips; o de que Tesla demuestre avances en conducción autónoma y robótica. Apple, más sólida y centrada, sonríe.

Luis Federico Florio

Redactor de la sección de economía de La Vanguardia desde el 2015, centrado en motor, consumo y ahorro. Autor de la newsletter semanal ‘Bolsillo’, sobre finanzas personales. Graduado en Periodismo por la UAB.

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