
La tensión sigue escalando, otra tarde más, en Ceuta. Las protestas convocadas por redes sociales en distintos puntos de la ciudad autónoma han confluido en la Playa Benítez, donde decenas de vecinos ha roto el cordón policial para destrozar y quemar parte del campamento en el que pernoctan un nutrido grupo de inmigrantes magrebíes. En estos momentos, la concentración ya se ha disuelto.
Un grupo de antidisturbios, que ha lanzado disparos disuasorios al aire, se ha desplegado delante del asentamiento. Delante de los agentes, cientos de vecinos que dicen estar “hartos” y “abandonados”. Detrás, también centenares de personas: inmigrantes contemplan la manifestación mientras escuchan gritos de “a por ellos, a por ellos”. A la zona han acudido refuerzos policiales.

Minutos antes, un grupo de manifestantes, que han secundado una convocatoria que en las últimas horas se ha viralizado entre grupos de vecinos de Ceuta, ha bloqueado el paso a los vehículos de Cruz Roja con alimentos para los inmigrantes que permanecen en la Playa del Trampolín. “Cuantos más seamos, más presión haremos”, se podía leer en el llamamiento para impedir que la comida y el agua llegase, como cada tarde, a su destino.

La sentada en la avenida que llega a la Playa del Trampolín ha estado protagonizada por un centenar de vecinos, que expresan su hartazgo por la situación en la ciudad cuando está a punto de cumplirse un mes del cruce masivo. Con la proclama de “Ceuta no se vende, Ceuta se defiende”, los manifestantes consideran que “si se sigue alimentando” a las personas que entraron irregularmente “nunca volverán a su país”. Los camiones han tenido que dar la vuelta para recorrer otro itinerario para llegar al Trampolín.
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