
Los científicos se ven incapaces de afirmar con total certeza que la causa de la gigantesca riada ocurrida el miércoles en el Himalaya, en la frontera entre Nepal y China, es el cambio climático, una conclusión que requiere de una exhaustiva investigación previa. Pero los expertos coinciden en que el calentamiento global es uno de los factores clave en el deshielo de alta montaña, lo que aumenta el riesgo de que se derrumbe un glaciar y provoque desastres como la reciente inundación en la frontera entre Nepal y China, que ha dejado más de 300 muertos y centenares de desaparecidos.
“El cambio climático está generando condiciones que pueden desestabilizar las rocas y el hielo de alta montaña”, apunta Simon Cox, científico jefe del programa De las Montañas al Mar de la organización Ciencias de la Tierra de Nueva Zelanda, a Reuters.
El colapso del glaciar causó la crecida del río
Aunque todavía se estudia la causa exacta del desastre del miércoles, científicos del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas, con sede en Nepal, están trabajando para confirmar una evaluación preliminar que indica que un gran volumen de hielo y escombros rocosos procedentes de un glaciar ingresó al río Lhende, un afluente del río Bhote Koshi (que cambia de nombre a río Trishuli en su paso por el valle homónimo), causando un evento que desencadenó una crecida repentina de agua, sedimentos y rocas río abajo.
Expertos del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas (ICIMOD, por sus siglas en inglés), con sede en Katmandú, informaron que el nivel del agua en el río Trishuli, subió hasta nueve metros en media hora. El río Lhende fue el más afectado, dijeron. “Se ha desbordado a causa de un alud de hielo y rocas procedente de un glaciar en el lado nepalí que bloqueó el río y provocó una crecida repentina aguas abajo”, señaló Saswata Sanyal, especialista en reducción del riesgo de desastres de este grupo de investigación climática. “Se comportó como un tsunami tierra adentro, recorriendo casi 170 kilómetros”, afirma la profesora de la Trobe University en Melbourne Ruth Gamble, autora de Rivers of the Asian Highlands: from Deep-Time to the Climate Crisis (Ríos de las Tierras Altas Asiáticas: desde el Tiempo Profundo hasta la Crisis Climática).
Desprendimiento de un glaciar de 5.200 metros cuadrados
El geocientífico Dan Shugar, profesor asociado de la Universidad de Calgary, concluyó que las imágenes parecían indicar que se había derretido una gran cantidad de nieve en las 24 horas previas al desastre. “Algunos de los glaciares del valle estaban cubiertos de nieve ayer y hoy se ven en su mayor parte como hielo desnudo. Así que, en otras palabras (y aún no he visto ningún dato de las estaciones meteorológicas), probablemente hizo calor”, dijo en la red social Blusky.
“Por lo que puedo ver en las imágenes de satélite de esta mañana de Planet Labs, la parte inferior de un glaciar se desprendió a unos 5.200 metros y se estrelló contra el fondo del valle, unos 1.200 metros más abajo”, explicó Shugar. Señaló que “sin duda investigaremos en un futuro próximo si el cambio climático ha influido en ello”.
La vulnerabilidad del llamado Tercer Polo
Los investigadores llevan tiempo alertando sobre la vulnerabilidad del llamado Tercer Polo al aumento de las temperaturas y sobre el creciente potencial de desastres. Esta región de gran altitud, con una gran población que abarca partes de China, India, Nepal y varios otros países de la meseta tibetana, se está calentando a casi el doble del ritmo promedio mundial. Esto está provocando un rápido retroceso de los glaciares, con masas de hielo en la zona que se han reducido el doble de rápido desde el año 2000 en comparación con las décadas anteriores, según un estudio de 2019.
Las inundaciones por desbordamiento de lagos glaciares —cuando el agua rompe el hielo o la roca que lo contiene— “son cada vez más comunes en las regiones alpinas de todo el mundo debido al cambio climático”, afirma Adrian McCallum, jefe de disciplina de ingeniería en la Universidad de Sunshine Coast, a Afp. “Cuando se combinan todos los datos físicos sobre el retroceso de los glaciares y el deshielo del permafrost , la situación se complica”, declara Simon Allen, investigador asociado de la Universidad de Zúrich, quien estudia los riesgos glaciares en el Himalaya. “Prevemos que estos eventos se vuelvan más frecuentes”, añade a Bloomberg.
El terremoto fue en realidad un temblor provocado por el corrimiento de lodo
Aunque inicialmente el gobierno nepalí apuntó a un terremoto como la causa principal del colapso del glaciar, porque se registró un temblor de magnitud 4,4, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) indicó en un nuevo informe que un análisis posterior sugiere que la energía sísmica fue generada por el propio deslizamiento de tierra y no por un terremoto tectónico. Según el USGS el derrumbe glacial se registró como un sismo de magnitud 5,2 en la escala de Richter, ocurrido cerca de la frontera entre Nepal y China a las 8.37 de la mañana, hora local, del miércoles. Es decir, el propio corrimiento de lodo produjo vibraciones similares a las de un seísmo de esa magnitud.
La criosfera de la región, amenazada por las altas temperaturas
Los cambios acelerados en el agua, la tierra y el aire representan una grave amenaza para la población de la región, según el ICIMOD. El aumento de las temperaturas en las montañas hace que la criosfera —la parte de la superficie terrestre cubierta de hielo— sea mucho más vulnerable que en el pasado, según declara Farooq Azam, especialista principal en criosfera de esta organización nepalí, a Bloomberg. “La creciente frecuencia de los peligros relacionados con la criosfera es ahora más evidente que nunca”, afirma Azam. “El ritmo es tan acelerado que nuestros esfuerzos actuales no logran hacer frente a este rápido cambio”, advierte.
El incidente del miércoles sigue un patrón de sucesos similares que han afectado a la región del Himalaya en los últimos años, incluido un deslizamiento de tierra que provocó una inundación en Chamoli, India, en 2021, que dejó cerca de 200 personas muertas o desaparecidas.
Qianggong Zhang, jefe de riesgos climáticos y ambientales del ICIMOD, también advirtió sobre una posible segunda inundación, ya que se está formando un nuevo bloqueo aguas abajo del río.
