De una idea nacida de un contratiempo personal a una compañía con presencia en siete países europeos, una flota de unos 33.000 vehículos y una facturación de alrededor de 63 millones de euros en 2025. La historia de Cooltra, compañía que apostó hace ya 20 años por la movilidad eléctrica, es un ejemplo de todos aquellos desafíos que supone, hoy día, construir una empresa desde cero.
Su cofundador y CEO, Timo Buetefisch, ha compartido en el Valencia Digital Summit (VDS) las ideas y reflexiones que ha dejado todo este camino junto a Yolanda Pérez, subdirectora general de Banco Sabadell y directora de BStartup y Hub Empresa. El encuentro, celebrado en el Innovation Stage del VDS, ha puesto el foco en las decisiones que permiten transformar una idea en una organización capaz de crecer, adaptarse y mantener la confianza de sus inversores.
Timo Buetefisch, que fundó su empresa en 2006, lo tiene claro: “anticipar una tendencia no basta”. El CEO de Cooltra recuerda en VDS, uno de los principales eventos tecnológicos internacionales de Europa, que es vital “gestionar la caja y el ritmo de crecimiento para poder llegar al momento en que esa oportunidad alcance su madurez”.
Cómo lograr un modelo de negocio internacional
El origen de Cooltra fue, en palabras de su fundador, una necesidad muy personal. Se le estropeó la moto y, al buscar una alternativa para desplazarse, identificó una oportunidad de negocio. ¿Su reto? Facilitar la movilidad urbana sin necesidad de comprar un vehículo.
A partir de ahí, la compañía fue ampliando su actividad. En 2009, incorporó el alquiler a largo plazo; en 2013, desarrolló su línea de negocio para empresas; y, en 2016, lanzó el servicio de motos eléctricas compartidas por minutos, combinando electrificación, tecnología y nuevas formas de consumo.
El CEO de Cooltra destaca el papel de inversores como BStartup, que van más allá de la financiación, fomentando una relación de la confianza mutua
En los últimos años, su expansión internacional y las adquisiciones han contribuido a configurar el grupo actual. En 2024, Cooltra incorporó las operaciones de Cityscoot y Felyx; en 2025, reforzó su apuesta por la bicicleta y la suscripción con la incorporación de Kleta. Y, este 2026, coincidiendo con su vigésimo aniversario, continúa avanzando en la electrificación de su flota.
Durante la conversación con la directiva de Banco Sabadell, el CEO de Cooltra también ha destacado que la tecnología, por sí sola, no garantiza el éxito de un servicio de movilidad. Detrás de una app, argumenta, debe existir “una estructura capaz de asegurar que los vehículos estén disponibles, cargados, limpios, seguros y bien mantenidos, además de resolver las incidencias del día a día”.

Paralelamente, la diversificación ha desempeñado un papel relevante en la trayectoria de la compañía. Cooltra trabaja con particulares, empresas y administraciones públicas, con soluciones de alquiler por minutos, días o meses. Esta variedad permite compartir conocimientos y capacidades operativas entre distintas líneas de negocio. “Hoy podemos acompañar necesidades muy distintas: desde alguien que necesita una moto diez minutos hasta una empresa que quiere electrificar su flota”, explica su fundador.
Por su parte, Yolanda Pérez ha destacado la resiliencia de Timo Buetefisch y su capacidad para sostener una visión a largo plazo. Para el fundador de Cooltra, sin embargo, perseverar no significa aferrarse a una solución concreta. “Puedes seguir creyendo en el problema que quieres resolver y, al mismo tiempo, aceptar que la solución pase por un camino que no habías pensado antes”, ha afirmado.
Rentabilidad, ciudades y nuevos hábitos de movilidad
Entre los retos actuales de Cooltra, su CEO destaca seguir creciendo con rentabilidad y calidad de servicio. Luego, ser capaces de ofrecer soluciones adaptadas a las necesidades de cada ciudad. O, dicho en otras palabras, “queremos aportar valor: facilitar los desplazamientos, complementar el transporte público y contribuir a un uso más eficiente del espacio urbano”, puntualiza. Para ello, es necesario trabajar mano a mano con los ayuntamientos, conocer sus prioridades y adaptar los servicios a las necesidades de cada entorno.
Otro de los desafíos de la organización pasa por consolidar nuevos hábitos entre sus usuarios. En este sentido, cada vez es más importante el papel de la movilidad compartida y los modelos de suscripción que, según Buetefisch, deben ofrecer una experiencia sencilla, fiable y conveniente para convertirse en alternativas habituales.
Valencia Digital Summit ha reunido a startups y scaleups, grandes corporaciones, inversores y representantes del sector público con el objetivo de impulsar conexiones empresariales de alto valor
La conversación ha concluido con una de las reflexiones más repetidas por Timo Buetefisch a lo largo de su trayectoria empresarial: “las empresas mueren por los socios y por la caja”. Para el fundador de Cooltra, construir un proyecto sostenible exige prestar tanta atención a las personas que impulsan la compañía como a su salud financiera. Por ello, ha defendido la necesidad de monitorizar de cerca la tesorería, anticipar tensiones de liquidez y gestionar el crecimiento sin perder nunca el control de la caja.
Finalmente, su consejo para quienes empiezan es comprobar que existe una necesidad real por la que los clientes estén dispuestos a pagar y construir una empresa con bases sólidas. Para quienes ya están escalando, la prioridad debe ser mantener el foco, preservar una estructura financiera sana y asignar los recursos a las oportunidades que realmente puede sostener el negocio. “Tener convicción y saber escuchar tienen que ir de la mano”, ha puntualizado.
Valencia, el progreso de la economía tecnológica
Valencia Digital Summit, el encuentro internacional organizado por Startup Valencia, ha celebrado este año su novena edición en la Ciudad de las Artes y las Ciencias. El evento, que ha tenido lugar los días 21 y 22 de octubre, ha reunido a startups y scaleups, grandes corporaciones, inversores y representantes del sector público con el objetivo de impulsar conexiones empresariales de alto valor. En esta edición, han participado más de 12.000 profesionales de más de 120 países, junto a 3.000 startups y scaleups, más de 1.500 corporaciones y más de 800 inversores globales que gestionan más de 300.000 millones de euros en activos.
