BBVA eleva al 7,3% la caída de la venta de viviendas para este año

El mercado inmobiliario español pisa el freno con más intensidad de la prevista. Al menos así lo estima BBVA Research, en cuyo último estudio recién publicado calcula que las compraventas de vivienda caigan un 7,3% este 2026. Un descenso sensiblemente superior al que la misma entidad anticipaba hasta ahora y que profundiza la tendencia que ya muestran los datos oficiales. El ajuste de las operaciones, sin embargo, no aliviará los precios: el servicio de estudios eleva hasta el 12% el encarecimiento previsto para este año.

El cambio de escenario es significativo. El pasado marzo, BBVA Research todavía calculaba que las compraventas retrocederían un 1,6% en 2026 y que los precios aumentarían un 10,2%. Apenas cuatro meses después, multiplica por más de cuatro su previsión de caída de las operaciones y añade casi dos puntos al incremento de precios esperado. Para el 2027 confía en una cierta estabilización, con un ligero avance de las ventas del 0,6% y una moderación del encarecimiento de la vivienda hasta el 5,7%.

BVA Research multiplica por más de cuatro su previsión de caída de las compraventas: del 1,6% al 7,3%

Las nuevas estimaciones de BBVA encajan con el enfriamiento que empieza a apreciarse en el mercado, aunque apuntan a una desaceleración más intensa que la prevista por otros analistas. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), las compraventas acumularon un descenso interanual del 2,6% durante el primer semestre del año. Junio rompió cinco meses consecutivos de caídas, con 59.288 operaciones y un aumento interanual del 1,6%, pero el repunte no ha sido suficiente para cambiar la tendencia del conjunto del semestre.

La escasez de vivienda está reduciendo el margen para cerrar operaciones mientras mantiene la presión sobre los precios. El estudio de BBVA Research señala que la demanda seguirá contando con importantes apoyos: unos tipos de interés relativamente reducidos, el crecimiento del empleo y los salarios y la creación de nuevos hogares. También prevé que la demanda extranjera continúe siendo relevante. El problema se encuentra al otro lado de la ecuación: no hay suficiente vivienda disponible para absorberla.

La construcción está reaccionando, pero todavía a un ritmo insuficiente, analiza el estudio. BBVA Research espera que los visados de vivienda aumenten un 10,1% este año y otro 12,6% en 2027, mientras que las viviendas iniciadas pasarán de 139.000 en 2025 a 153.000 en 2026. Así, la producción continuará por debajo de la creación de hogares, por lo que el déficit residencial seguirá acumulándose y manteniendo la presión sobre los precios, concluye el informe.

A las dificultades tradicionales para incrementar la oferta, que van desde la disponibilidad y transformación de suelo hasta la falta de mano de obra y los costes de construcción, BBVA añade ahora otro posible cuello de botella: la capacidad de la red eléctrica. El servicio de estudios advierte de que la creciente demanda de electricidad y la competencia por los puntos de conexión pueden retrasar nuevos desarrollos residenciales en determinadas zonas. La ampliación de las redes puede requerir entre cinco y ocho años, por lo que reclama más inversión y una mayor coordinación entre administraciones.

BBVA añade ahora la capacidad de la red eléctrica como otro limitador del desarrollo residencial

El mercado inmobiliario encara así la segunda mitad del año con señales cada vez más claras de desaceleración. Tras caer las compraventas un 2,6% en el primer semestre, según el INE, las distintas previsiones apuntan ya a que el 2026 terminará por debajo de los niveles excepcionales del año pasado. El ajuste, sin embargo, no da tregua a los precios, que siguen disparados. 

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