El precio de bitcoin (BTC) perdió el soporte de los 76.000 dólares este martes 28 de abril de 2026, tras el anuncio oficial de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) sobre su retiro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
Este movimiento de Abu Dabi, motivado por discrepancias en las cuotas de producción, ha generado una onda de incertidumbre en los mercados financieros globales, afectando directamente a los activos considerados «de riesgo», como bitcoin.
El siguiente gráfico muestra la cotización de bitcoin durante las últimas 24 horas:
También el precio del petróleo ha sufrido impacto, aunque en sentido inverso al de bitcoin. Al momento de esta publicación, el barril de petróleo Brent cotiza por arriba de los 110 dólares.
La salida de los Emiratos de la OPEP, efectiva a partir del próximo mes, representa un debilitamiento estructural del cártel petrolero en un momento de extrema fragilidad geopolítica. Bitcoin, que venía cotizando con relativa estabilidad por encima de los USD 76.000, reaccionó a la baja ante la perspectiva de una mayor inestabilidad en los mercados energéticos y el recrudecimiento de las tensiones en el Golfo.
Esta decisión emiratí se produce en medio de la guerra que mantienen Estados Unidos e Israel contra Irán, conflicto que —tal como CriptoNoticias ha estado reportando— ha mantenido cerrado el estrecho de Ormuz y ha disparado los precios del crudo más de un 40% desde febrero. La ruptura de la cohesión en la OPEP sugiere un cambio en el orden económico regional.
Según el comunicado de la agencia estatal WAM, el gobierno de los Emiratos decidió abandonar la organización para acelerar la inversión en su capacidad de producción y satisfacer la demanda mundial. Actualmente, las cuotas de la OPEP limitan a la nación a producir 3,2 millones de barriles diarios, a pesar de que su infraestructura técnica le permite alcanzar los 5 millones.

El ministro de Energía de EAU, Suhail al-Mazrouei, afirmó que la medida responde a «fundamentos del mercado a largo plazo». Sin embargo, este movimiento es fácilmente asociable a las crecientes tensiones con Arabia Saudita y a una estrategia nacionalista para maximizar ingresos ante el posible fin de las hostilidades o una reapertura del tránsito marítimo.

